Tan solo tres jugadores del filial celeste conocen la Segunda B
21 ago 2013 . Actualizado a las 17:48 h.Tras una pretemporada corta e irregular, el técnico del Celta B, David de Dios, muestra ante todo realismo y calma de cara al retorno a la categoría de bronce de fútbol profesional, con un equipo joven e inexperto.
-¿Qué motivó una pretemporada tan irregular?
-Contábamos con que el primer equipo subiera jugadores, pero sobre todo el tema de selecciones, empezar muy tarde la pretemporada y algunas sobrecargas normales a estas alturas
-¿El equipo no deja intuir lo que veremos a principio de liga?
-No, nada. Ojalá la liga empezase dentro de un mes y tuviésemos más tiempo para preparar a gente tan joven.
-¿Tiene ya alguna idea fija sobre el estilo de juego?
-Ya conocía a todos los jugadores y la idea está adaptada a ellos porque es la idea de club que propició los éxitos del año pasado. Ellos son capaces de cumplirla, pero quizá varíe algo al entrar en el fútbol profesional
-¿Será determinante la falta de experiencia suya y de los jugadores?
-Espero que no determinante, pero sí nos costará al principio por no estar acostumbrados a choques fuertes, fútbol rápido, jugadores profesionales... Excepto tres jugadores, todos debutan. Hay que cambiar el chip.
-¿Nervios en el vestuario ante un salto tan grande?
-No, porque nosotros tampoco transmitimos nervios y todo el mundo es consciente de que nos costará. Si tienes jugadores de calidad, tarde o temprano se adaptarán, por eso no me preocupa la falta de experiencia. Todos estamos preparados y necesitamos compenetrarnos.
-A veces se achaca a la cantera del Celta una incapacidad para afrontar situaciones complicadas al competir.
-Trabajando desde dentro, diría lo contrario. En el primer equipo hay bastantes canteranos y quiere decir que están preparados. El Celta B y el juvenil demostraron lo mismo.
-¿Hay algún punto débil en la preparación de canteranos?
-Todo es mejorable. Hacemos cosas bien pero buscamos mejorar otras con grupos de tecnificación o de trabajo individual.
-¿En cuanto a los objetivos?
-Personalmente, sigo la idea del club: el formativo, de sacar jugadores para el primer equipo; y el competitivo, porque es mejor formarlos en Segunda B que en Tercera.
-En este sentido, ¿se ve muy dependiente de las necesidades del primer equipo?
-La idea del club es intentar favorecer a los dos. El primero es la prioridad, pero también se da mucha importancia a la cantera.
-¿Qué jugadores se quedarán en el primer equipo o subirán?
-Podrían ser muchos, porque la plantilla del filial tiene muchísima calidad: Yelko, Borja Domínguez e Iglesias, Antón, Maceira, Costas, Mina... No es una decisión nuestra.
-¿Qué es lo que más le sorprendió de su equipo?
-La normalidad del jugador y las ganas e ilusión con que trabajan, con una gran aceptación al cuerpo técnico. Nos ponen el trabajo muy fácil.
-¿Cómo ve un grupo de liga tan distinto al del año pasado?
-En principio, me gusta. Me convence mucho evitar a los madrileños: filiales, calor, dominio de balón... La competición es una incógnita, con equipos con problemas económicos pero que al fin y al cabo son históricos.
-¿Siguió de cerca de los rivales?
-Sí, algo sabemos, y también al revés. Hubo muchos cambios y lo que tenemos no es fiable. A priori, me dan miedo el Oviedo, el Racing y quizá el Burgos.
-¿Dónde está su techo?
-El objetivo es la permanencia, pero si conseguimos formar un equipo con jugadores que no se conocen mucho y una pretemporada tan corta, ese será nuestro punto fuerte y podremos hablar de mitad de tabla.
David De Dios entrenador del celta b