El Lugo se muda a O Ceao

Sin bajas por positivos en covid-19 o lesiones, cambió el Ángel Carro por su lugar de trabajo habitual para iniciar una nueva fase en la que ya se permiten grupos de 10 jugadores


lugo / la voz

Después de ocho sesiones en el Ángel Carro para recuperar el tacto con el balón y volver a engrasar los músculos y las articulaciones tras casi dos meses de confinamiento, el Club Deportivo Lugo se ha mudado a su espacio de trabajo habitual. Este lunes, justo el día en el que comenzaba una nueva etapa hacia el más que posible regreso a la competición a mediados de junio, el equipo rojiblanco cogió sus bártulos y se trasladó al campo municipal de O Ceao, donde tiene previsto llevar a cabo un plan semanal de entrenamientos hasta el sábado con jornadas diarias que se extenderán desde las 08.30 hasta las 14.00 horas. Para el miércoles también hay programada una sesión vespertina y el domingo será día de asueto.

De acuerdo con la información facilitada por el club, la plantilla reapareció sobre el impecable césped de las instalaciones del polígono lucense con los mismos hombres que reanudaron los entrenamientos el pasado día 8 de mayo, lo que significa que ninguno ha dado positivo en los nuevos test del covid-19 a los que fueron sometidos el pasado sábado, o que los resultados estaban todavía por llegar. La Liga tiene prohibido a los equipos ofrecer información oficial sobre las pruebas del coronavirus a sus futbolistas.

Tampoco se han producido lesiones de relevancia a pesar del largo período de inactividad. De este modo, fueron 32 los futbolistas (25 del primer equipo y siete del filial) de los que dispuso Curro Torres en el estreno de la nueva fase, en la que ya se permiten grupos de hasta 10 jugadores y hacer uso de los vestuarios. La ampliación del número de efectivos en cada turno disparó el margen de maniobra del técnico albivermello, que por fin pudo ver a sus guerreros trabajando de una manera más parecida a la que era habitual antes del covid-19.

  

Esperando a Leuko

Junto al resto de sus compañeros trabaja Borja Domínguez, a día de hoy con la ficha anulada por la grave lesión que se produjo en el primer entrenamiento de Curro Torres a finales de año, pero no así Antonio Campillo, en la misma situación, mientras que Serge Leuko todavía sigue en Camerún a la espera de que poder coger un vuelo que los traslade a España. El lateral rojiblanco debió viajar a su país a finales del pasado mes por la enfermedad de su madre, según desveló Tino Saqués en el encuentro telemático con sus homólogos del Celta y el Deportivo, y, desde entonces, ni él ni el club han conseguido encontrar la fórmula para volver por las restricciones en el tráfico aéreo. «Nos está costando conseguir que vuelva. Estamos en contacto con la embajada, pero de momento no hemos sido capaces», señaló. A parecer, el vuelo de regreso inicial que habían contratado incluía una escala en París y esta circunstancia pudo dificultar todavía más las cosas.

Una vez en Lugo, está por ver si el lateral camerunés deberá pasar la cuarentena de 14 días que ordena el Gobierno para las personas que lleguen de fuera. En el club guardan esperanzas de que al ser deportista profesional y poderle practicar de inmediato el test del covid-19, pueda sumarse a los entrenamientos si el resultado determina que no hay rastro del virus en el cuerpo del futbolista.

Gerard Valentín: «Estoy recuperado casi al 100 %»

Gerard Valentín fue el primer futbolista del Club Deportivo Lugo en valorar las sensaciones en el arranque de la segunda fase hacia la normalidad. Lo hizo al departamento de comunicación del club y declaró lo siguiente: «El equipo está muy ilusionado porque ya podemos entrenar de manera grupal», señaló el jugador rojiblanco, que entiende que estos entrenamientos levantan el ánimo del colectivo y, por su puesto, acentúan la puesta a punto para la hipotética vuelta a la competición, en la que el Lugo se vería las caras con el Racing de Santander en el estadio de El Sardinero. «Los jugadores lo que queremos es recuperar el contacto con los compañeros, con el balón y poder disfrutar de volver a competir en el mundo del fútbol», dijo.

La irrupción de la pandemia del covid-19 sorprendió a Gerard Valentín en el hospital, recién operado de una fractura en el pómulo que sufrió en el partido ante Cádiz celebrado en el Ángel Carro en la última jornada disputada en Segunda División. El lateral catalán empezó la recuperación en casa durante el confinamiento, con ciertas precauciones por la pieza metálica que le implantaron en la cara, y a día de hoy es uno más en el trabajo del equipo. «Estoy prácticamente recuperado al 100 %. Me falta recibir el alta deportiva, pero ya puedo entrenar perfectamente con mis compañeros», explicó Gerard Valentín, uno de los jugadores del equipo más en forma cuando se interrumpió la competición.

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