El CD Lugo volvió a sumar una nueva decepción. A los lucenses les faltó velocidad en la circulación, más precisión en la elaboración y eficacia en el remate. Crearon ocasiones más que suficientes para haber ganado, pero no fueron quien de marcar, con el agravante de haberse enfrentado a un rival en inferioridad numérica durante 78 minutos. Los murcianos ajustaron con la entrada del ex central rojiblanco Fran Pérez, mantuvieron una línea de cuatro en defensa, un doble pivote, así como dos extremos y un delantero que intentaron cerrar líneas y ayudar constantemente.
Las principales opciones las protagonizó Iriome, falto de confianza, pero sobresaliente en la actitud. Maravilloso pase entre líneas de Sergio Gil y error del extremo canario en el uno para uno ante Biel Ribas. Después, otro remate infructuoso de Iriome tras una diagonal fantástica. Excepcional jugada individual previa de Campillo. Fruto de su falta de confianza, Iriome pudo haber rematado de cabeza un centro posterior de Fede Vico, pero prefirió asistir a Joselu cuando realmente estaba él más habilitado para el remate.
Mejoría en la segunda mitad con la entrada de Pita y Yelko Pino. Caballero, pese a su siempre sobresaliente disposición, apenas pudo intervenir y no tuvo opciones para rematar. Pita aportó coherencia al juego y Pino, cierto desequilibrio. Luis César colocó dos delanteros, pero sustituyó a los dos extremos. Los laterales ganaban espacio para subir hasta línea de fondo, pero los puntas contaron con menos opciones para que les asistiesen. Pita se está acostumbrando a mejorar el equipo en las segundas partes. Su visión de juego, inteligencia táctica y capacidad asociativa siguen siendo determinantes. Más fresco, desde el banquillo, también aporta. UCAM Murcia apenas inquietó la portería de Roberto, que respondió correctamente cuando fue requerido. Los centrales rojiblancos casi no sufrieron. Djaló, dependiendo de su confianza, rifa la pelota en la salida de balón o no. En este tramo de temporada, nuevamente está cumpliendo en este aspecto elaborando desde atrás o bien llegando hasta mediocampo para dividir. Miquel, criado en la magistral escuela de creación desde atrás que es el Barça, debe aportar más en este ámbito, como sí realizó en la segunda parte. Un sobresaliente pase entre líneas habilitó un uno para uno de Joselu con Biel Ribas. El onubense erró y debe prescindir de cierto lenguaje corporal crítico con sus compañeros.
Mención especial para Fran Pérez, ex central del Lugo entre 2011 y 2013. Otro héroe del ascenso y de la primera permanencia.