La franja, muy superior

Millán Gómez SAQUE DE ESQUINA

CDLUGO

El Club Deportivo Lugo fue muy inferior al Rayo Vallecano, que dominó desde el inicio, creó más oportunidades, controló mayoritariamente el partido y manejó el ritmo del encuentro. Los rayistas se hallan en su momento más óptimo de la temporada. Salieron con la pelota con coherencia, el lucense Trashorras y su homólogo Beltrán dominaron el centro de campo y sus extremos fueron profundos por bandas. Llegaron al área rival desde el primer minuto. Cierto es que no fueron opciones excesivamente nítidas. En la segunda mitad, la entrada del veloz extremo Lass fue decisiva. Provocó el penalti de 1-0 y superó ampliamente por rapidez a Vasyl Kravets en el 2-0, amén de colocar un centro fantástico para asistir a Manucho. El Rayo cuenta con dieciséis futbolistas de la temporada pasada en Primera.

Los lucenses apenas crearon peligro. No tuvieron la posesión como en ellos es habitual. Mérito notable del Rayo. Los rojiblancos no eran tan inferiores al rival desde la visita al Levante UD. Pese a ello, Iriome, aunque no apareció con regularidad durante el partido, creó un centro y un remate que cercaron el gol todavía con 0-0. En el último cuarto de partido, ya con 2-0, el Lugo mejoró sustancialmente. Creó desde atrás con limpieza y tuvo opciones para marcar. La entrada de Fede Vico ayudó también al equipo. Suyo fue un centro fantástico a Joselu Moreno, que marró a bocajarro. Minutos después, el delantero onubense cometió un error gravísimo al no asistir atrás en una jugada en las postrimerías cuando contaba con hasta tres opciones para realizar el pase de la muerte. Fue excesivamente individualista después de la recuperación al alimón entre Antonio Campillo y Yelko Pino.

Pita estuvo bastante impreciso. Seoane abusó del pase en corto. El equipo no concedió demasiado defensivamente, pero pecó de retrasar en exceso en los balances defensivos y no encimar a los rivales. Kravets, que tiene detalles de descaro y potencia a nivel ofensivo, cometió también demasiados errores. Fue superado claramente en el 2-0, al igual que Carlos Hernández en el 1-0. Roberto se mostró seguro, adivinó la intención de Javi Guerra en el lanzamiento de penalti, estuvo cerca de detener un golpeo ajustado de forma sobresaliente, pero en el gol de Manucho está mal situado y debería haber reaccionado mejor. La finalización del delantero angoleño le coge a pie cambiado y desequilibrado.

Ahora, el Girona FC. Un equipo magnifico, que imprime continuamente un ritmo alto, de asociación veloz y vertical, con transiciones demoledoras y con un esquema táctico diferente e interesante: 3-1-2-1-2-1. Llega con dudas después de tres derrotas consecutivas en casa tras ocho victorias correlativas ante su afición y solo un triunfo en las últimas seis fechas. El colchón sobre el tercero se reduce a «únicamente» siete puntos.