El CD Lugo ganó al Córdoba CF con determinante superioridad. Los lucenses dominaron la pelota, fueron incluso más directos de lo habitual, imprimieron un ritmo alto y gozaron de las principales ocasiones. Los cordobesistas, en la primera mitad, buscaron continuamente desplazamientos en largo desde medio campo buscando la espalda de los centrales. Una y otra vez recurrieron a esta opción en una clara indicación de su entrenador, Luis Carrión. Así llegó un fantástico pase del canterano madridista Sergio Aguza, fichado esta semana, hacia Pedro Ríos. El gol rojiblanco arribó en un momento trascendente al borde del descanso y ante un equipo anímicamente débil por su situación clasificatoria. Decimosexto gol de Joselu, que supera a Óscar Díaz como máximo goleador rojiblanco en una temporada en Segunda. Disparo desde fuera del área, su primero con esta camiseta. Fantástica dejada de Iriome después de un golpeo lejano de Ignasi Miquel. La lluvia y la posibilidad que esta impidiese fluidez en el juego provocaron, seguramente, que el equipo fuese más directo de lo habitual. Aunque golpea en un rival, no es suerte. Si toca y el balón va hacia tu portería es que no has colocado el cuerpo con la suficiente rigidez y actividad para detenerlo o bien desviarlo hacia los laterales o hacia delante. Lógicamente, es difícil realizar esta tarea defensiva.
Fantástico nuevamente Sergio Gil. Aportando pausa, circulación y coherencia al juego. Solo necesitaba tiempo. Sobresaliente Fernando Seoane en la ubicación táctica y recuperación. Además, llegó a opciones de remate, donde debe buscar más el disparo porque tiene gol. Antonio Campillo, en el 4-2-3-1, volvió a encontrarse cómodo por la zona central moviendo el balón. Fede Vico mostró su calidad llegando hasta línea de fondo ayudando a un Serge Leuko que aporta despliegue, pero con dificultades en la precesión, previsiblemente por ser diestro y estar en banda izquierda. Manu intervino en los últimos cinco minutos como extremo izquierdo y buscó la amplitud en un contragolpe recordando su posición natural antes de convertirse en lateral izquierdo. Iriome estuvo impreciso, pero necesita confianza.
Defensivamente, Carlos Hernández e Ignasi Miquel fueron clave en varios cruces en la primera mitad. Fueron exigidos en los balones a la espalda del mediocampo cordobesista. Miquel tuvo dos opciones a balón parado en la segunda parte, con larguero incluido. Hernández es un recurso sobresaliente en el balón parado ofensivo. Por ejemplo, en una dejada hacia Iriome, en franca posición, pero en un remate difícil porque la pelota no le llegó con la suficiente fuerza.
El Córdoba mejoró con la entrada de Zakarya Bergdich, que aportó desequilibrio en la segunda mitad como extremo izquierdo. Mediante regates y conducciones provocó superioridades. No obstante, el Córdoba apenas contó con un cabezazo de Domingo Cisma y, finalmente, una ocasión de Guille Donoso, que le ganó la espalda a Carlos Hernández y que, con frialdad, aguantó la pelota, pero la defensa rojiblanca mantuvo también la calma para evitar el empate. Las mencionadas ocasiones por alto del Lugo y dos francas en un centro de Jordi Calavera y en una maniobra magnífica de Pablo Caballero pudieron posibilitar una victoria más holgada.
Como siempre, magnífico trabajo de Calfensa en el cuidado del césped.