El máximo goleador de Segunda se declara «cabezón» y tiene su ritual para lanzar los penaltis
05 oct 2016 . Actualizado a las 14:00 h.Joselu Moreno (Cartaya, 1991) es el rey de los goles de Segunda con siete dianas en ocho partidos. Su rendimiento le ha convertido en imprescindible en el la fórmula del Lugo, donde tuvo una entrada más bien discreta.
-Un momento dulce.
-Sí, más no puedo pedir. Estamos en lo más alto de la clasificación y a nivel individual pues mira, estoy aprovechando la oportunidad y ayudando con goles.
-Ayuda más que con goles.
-Es lo que tengo que hacer. No soy un jugador de una grandísima calidad como otros, que no les hace falta correr ni sufrir porque lo suplen con esa calidad. Conmigo el esfuerzo no se trabaja. Soy muy cabezón y me gusta todo perfecto. El esfuerzo es mi gen dentro del campo.
-¿Tiene una racha con el gol o es su rendimiento así?
-Un poco de las dos. El año pasado no disfruté de los minutos deseados y en las oportunidades que me dieron intenté aprovecharlas al máximo. Este año quería empezarlo con la mente limpia y demostrando muchas cosas.
-¿Llegó a barajar irse de Lugo?
-Cuando no juegas se te pasan por la cabeza muchas cosas. No quería repetir otro año así, porque soy joven y lo que quiero es jugar. Antes de empezar la pretemporada, a través de mi representante, hablamos con Emilio de Dios. Me dijo que confiaban mucho en mí y me fie de su palabra y de la del míster.
-Y Luis César no le apea del once.
-Sí, le tengo mucho que agradecer porque me ha dado la confianza. Es cierto que cuando empezó la temporada no tenía ningún delantero disponible, solo estaba yo, y quería demostrarle que servía. Me parece un gran hombre, siempre con la verdad por delante.
-¿Le dio él la clave de los penaltis? Porque no falla uno.
-Eso es gracias la confianza que tiene uno en sí mismo. Después de los entrenamientos solemos ensayar un poco, porque al míster le gusta cuidar los pequeños detalles y en Segunda los detalles pueden ser determinantes. Es una cosa que se me da bien.
-¿Algún ritual para lanzarlos?
-Suelo dar una respiración profunda, para soltar esos pequeños nervios que hay y dar tres pasitos a la izquierda. Lo de mirar al portero o no es un poco circunstancial. Si noto que se tira un poco antes se lo tiro al otro lado y tampoco voy con una idea fija de tirarlo a un lado concreto.
-¿Le presiona o le motiva liderar el ránking de goleadores?
-Presión no tengo, más bien me motiva para seguir estando ahí arriba. Quiero mejorar mi récord, que fueron 12 goles en Segunda.
-¿Hay renovación sobre la mesa?
-Es cierto que acabo contrato y de momento el club no se ha puesto en contacto conmigo, yo solo miro al próximo partido.
«Siempre estaba con la pelota en el patio del bar de mis padres, era la atracción»
Trabajador como es, si puede escoger, prefiere las defensas con tipos grandes y lentos. «No los quiero como yo, pequeñitos y rápidos porque son los que más me cuestan por mis características. Pablo Caballero puede que te dijera lo contrario», reflexiona.
-¿Cómo se convirtió Joselu en Joselu? ¿Qué hubo antes del Villarreal?
-Mis padres y mis abuelos tenían un bar con un gran patio y ahí me ponía yo con la pelota. Siempre estaba con la pelota en el patio del bar, era la atracción de los invitados. Me daban mucha caña, apostaban conmigo... Luego empecé en el equipo de mi pueblo con mis amigos, de ahí firmé con el Recreativo de Huelva y a raíz de eso me llamó el Villarreal. Con 14 años me fui y estuve ocho años en la cantera. Fue etapa tras etapa. De mi quinta hay muy pocos jugadores por ahí, yo me acuerdo que año tras año alguno se iba. Maduré mucho ahí, aprendí mucho y le debo mucho al Villarreal.
-¿Con mucho apoyo familiar? Tiene que ser duro irse tan joven.
-Sí, sobre todo los cuatro o cinco primeros meses. Recuerdo que llame a mi madre llorando, porque era bastante duro. Cuando llegaban fechas importantes como Navidades o la feria de tu pueblo... Ahora lo ves como una tontería, pero con esa edad era lo que te hacía feliz.
-¿Y no le llegaron a atraer otros deportes?
-Me gustan todos los deportes, no se me da ninguno bien en especial como el fútbol, pero me gusta ver partidos de fútbol, de baloncesto... Juego un poco al pádel, pero no soy bastante bueno [ríe].