Precisión racial en la adversidad

Marta de Dios Crespo
Marta de Dios LUGO / LA VOZ

CDLUGO

OSCAR CELA

El Lugo sigue invicto a pesar de haber encajado ya ocho goles

04 sep 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La artillería del Lugo ha demostrado estar bien engrasada en las tres primeras jornadas ligueras. Lo suficiente, al menos, como para paliar los deslices defensivos que se han sucedido hasta la fecha. Invictos tras enfrentar a tres de los rivales más duros de la categoría, los rojiblancos lideran el ránking de goleadores de Segunda División.

Potencia ofensiva

Despliegue de recursos para sorprender al contrario. El Lugo ha mejorado notablemente en la parcela ofensiva. Los rojiblancos han hecho un esfuerzo por sacar brillo a su arsenal y apenas han acusado tener un único delantero titular en la plantilla en las tres primeras jornadas. Joselu ha hecho su parte con un gol en cada duelo, Pedraza y Campillo se han picado con un doblete cada uno y quieren su propia muesca en el ránking. Miquel estrenó su cuenta el viernes con un cabezazo.

El fútbol combinativo ya no es la única baza. A la verticalidad implementada por Milla le ha seguido el trabajo en las jugadas de estrategia (que ya carburaba el año pasado) y la velocidad por las bandas. Armas con las que el Lugo ha demostrado que puede sorprender a cualquier contrario, tenga el nombre que tenga.

Arranque atípico

Tres empates y tres penaltis en tres partidos. Triplete extraño el que suma el Lugo en el arranque liguero. Los rojiblancos estrenaban temporada y proyecto con un calendario complicado y tres rivales de envergadura: Nástic, Zaragoza y Córdoba. Cosecharon tres empates que, sin embargo, supieron a poco. El debut pintaba bien en Tarragona, con dos goles por delante, el Lugo jugaba con tranquilidad. Miquel se propuso interceptar un balón conducido por Álex López en el área. Golpeó la pelota y el contrario tropezó con su pierna. La pena máxima dejó a los de Vicente Moreno a un tanto del empate en el 66. En el 90 el propio Álex López firmaba las tablas.

Los fallos ensombrecieron el punto contra el Zaragoza. No hubo penaltis en el duelo del Ángel Carro ni goles postreros del rival, pero sí numerosos regalos de uno y otro bando a lo largo de la contienda. Menos fallos y más penaltis en el duelo contra el Córdoba. Dos en la segunda parte disputada en el estadio de los Juegos Mediterráneos, los dos por «derribar» a un rival según el acta arbitral. El segundo llegó cuando el Lugo había tirado de raza para hacer lo más difícil, la remontada.

Piernas de barro

La defensa sigue siendo la asignatura pendiente. Si algo le falta a los de Luis César Sampedro para poder aspirar a algo bonito es la precisión en su propia área. Suman en contra los mismos goles que a favor: ocho. Las pérdidas o decisiones erráticas en las inmediaciones de José Juan han lastrado al Lugo en las primeras jornadas.

Aunque no solo ha habido errores defensivos. El gafe, la flojera de última hora, un árbitro con problemas oftalmológicos y un rival demasiado pícaro que ve la oportunidad para tirarse en plancha y de paso ganar el Óscar ayudaron a equilibrar el saldo goleador. Cosas del fútbol.