Segunda Caballero metió la primera pena máxima favorable de la campaña
02 nov 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Pablo Caballero convertía el sábado el primer penalti señalado a favor del Lugo en lo que va de temporada. El argentino ya se había estrenado en el lanzamiento desde los once metros el curso pasado. Fue en el partido de vuelta contra el Mallorca en el minuto 12, los rojiblancos vencieron ese día a los baleares por 4-0. Con Quique Setién en el banquillo lucense, Manu se había erigido como el realizador oficial de las penas máximas, aunque la campaña pasada cedió protagonismo a otros compañeros.
El capitán del Lugo tiró cuatro penaltis en el curso 14-15, marcó en dos ocasiones y falló otras dos. Lolo Plá y Carlos Pita también fallaron. Fue el año negro del Lugo lanzando penaltis. Metieron solo tres de las siete penas máximas pitadas a su favor. Un porcentaje de acierto por debajo del 50%. La curiosidad es que todas las oportunidades de tirar penaltis llegaron cuando los rojiblancos jugaron como locales.
Los errores de la campaña pasada le costaron al Lugo un empate y una derrota ante sus aficionados. Contra el Sporting de Gijón, los de Setién perdieron (1-2) después de que Manu fallase el tiro desde los once metros en el minuto 62 y ante el Racing de Santander, los rojiblancos dejaron escapar dos puntos. Volvió a fallar el capitán a los 30 minutos de partido y los del Ángel Carro empataron (0-0).
Más en contra que a favor
Los penaltis favorables llegan como local y en contra como visitantes. El mismo patrón parece cumplirse en las primeras jornadas de Liga 2015-2016. Los de Luis Milla suman este año tres lanzamientos en contra y tan solo uno a favor. Los colegiados castigaron a los rojiblancos en tres ocasiones jugando lejos del Ángel Carro. Dos contra el Osasuna, ante los que perdieron por 4-0 y una contra el Albacete. En El Sadar, Roberto Torres fue el verdugo de las dos sanciones. En el estadio castellano manchego, Rubén Cruz sentenció en el tiempo de descuento. Por el momento, los rojiblancos han aprovechado la única oportunidad que han tenido, de nuevo en casa.
Pablo Caballero disparó el sábado con potencia y por el centro. Daniel Hernández, el guardameta del Tenerife, no adivinó por dónde tiraría el punta argentino y se lanzó hacia su derecha. Un penalti que sentenció el duelo en el estadio lucense.