Los titulares pirata

Carlos Melchor AL OTRO LADO

CDLUGO

13 jul 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La sociedad de la información le llaman. Vivimos rodeados de cantidades industriales de información. Internet ha democratizado su búsqueda y en un abrir y cerrar de ojos podremos conseguir aquello que estemos buscando. Su calidad y fiabilidad es ya otro cantar. Ahí es cuando entran en juego los filtros y los criterios que tenga cada uno.

La viralidad de muchos de los contenidos es tremenda y la velocidad con la que a partir de la nada se forma una gran bola de nieve compuesta de medias verdades y algunas mentiras es increíble. A poco que se eche un ojo en las redes sociales, se puede comprobar fácilmente como la impaciencia del aficionado por conocer nuevos fichajes se ve alimentada por bulos soltados aleatoriamente o invenciones demenciales que no hacen más que añadir más leña al fuego.

Gracias a figuras del «periodismo» de bufanda y pandereta como Pedrerol y demás seres que rellenan a base de gritos y bufidos la parrilla televisiva nocturna, discutiendo sobre las cuestiones futbolísticas mas ridículas, se ha popularizado la búsqueda de la exclusiva, sea o no cierta; una loca carrera por ver quién es el que se marca el tanto de ser el primero en contar el fichaje de aquel jugador por un determinado equipo. Como animales de imitación que somos, y dando un evidente mal uso a las redes sociales, los hay que en sus casas dedican su tiempo de ocio a jugar a ser periodistas a golpe de teclado, soltando rumores infundados sin ningún tipo de rubor.

Lo peor de todo es que suelen ser creídos por otros muchos, con lo que la bola crece imparable. Es lo que tiene el fútbol, que genera una inmensa oferta y demanda a partes iguales. Las nuevas tecnologías hacen el resto. De las refriegas entre usuarios a base de insultos amparándose en el anonimato bordeando los límites del código penal, mejor ni hablar. Y es que la mayor parte de la atmósfera que rodea al mundo del fútbol dista bastante de ser sana, ya sea la virtual o la física.

En fin, ojalá la temporada comience lo antes posible, los equipos se cierren y podamos seguir disfrutando del balompié apasionadamente. Desde el rigor y el respeto. La sociedad de la información le llaman. Vivimos rodeados de cantidades industriales de información. Internet ha democratizado su búsqueda y en un abrir y cerrar de ojos podremos conseguir aquello que estemos buscando. Su calidad y fiabilidad es ya otro cantar. Ahí es cuando entran en juego los filtros y los criterios que tenga cada uno.