Lleva tres cursos consecutivos cerrando con menos puntos
02 jun 2015 . Actualizado a las 10:27 h.Aunque el Lugo consiguiese tres puntos en Girona, los rojiblancos terminarán este año firmando su temporada más floja desde la vuelta a la división de plata. La victoria les haría alcanzar los 51 puntos, tres menos que en la campaña 2013-2014 y cinco menos que en la anterior. Temporada de contrastes esta, en la que se vio al mejor Lugo en el Ángel Carro y testigo también de las peores actuaciones fuera de casa.
Los rojiblancos llevan tres años consecutivos cerrando con menos puntos. Si la primera temporada de la era Setién en Segunda alcanzaron los 56, la siguiente terminaron con 54. Si ganan el próximo domingo, terminarán este curso con 51. Aunque podrían terminar en los 48.
Fuera de casa
Más derrotas, menos triunfos. Lejos del Ángel Carro, los de Quique Setién firmaron este año una temporada catastrófica. Solo fueron capaces de ganar dos partidos: Ante el filial del Barça (0-1) y ante el Osasuna (0-2). Es la mitad de las victorias cosechadas una campaña antes y tres menos que las de su estreno en Segunda. Los empates fuera de casa se mantuvieron en la media este curso, seis, los mismos que en la campaña 12-13 y uno menos que el año pasado.
La diferencia más notable la marcan las derrotas fuera de casa. Los de Setién perdieron 12 partidos, dos más que las temporadas anteriores. Seis puntos decisivos que llegaron a poner en jaque a un Lugo que tuvo, incluso, opciones de pelear por el ascenso. En total, el Lugo sumó 12 puntos en sus viajes, siete menos que el año pasado y nueve por detrás de la anterior.
Si los de Setién hubiesen firmado una temporada más o menos pareja con las anteriores fuera de casa, se situarían con comodidad entre las diez primeras posiciones y tendrían opciones para disputar los puestos de la fase de ascenso.
Ángel Carro
La mejor temporada en casa. Mucho se ha escrito esta temporada sobre el factor Ángel Carro. Los de Setién hicieron de su estadio un fortín por el que solo fueron capaces de ganar los de la zona alta de la categoría: Betis (0-1), Girona (1-2) y Sporting (1-2). Nueve victorias y nueve empates, los mejores números de las tres últimas temporadas les convierten en un rival prácticamente imposible en su campo.
Victorias que llegaron, algunas de ellas, plagadas de goles. Resultados abultados, como el 4-3 ante el Osasuna en la primera vuelta o el 3-2 conseguido frente a equipos como el Barcelona B o el Alavés. Aunque sin duda, uno de los triunfos más recordados en casa esta temporada será la victoria ante el Mallorca. El partido se firmó con un 4-0, la mayor ventaja conseguida este curso por los de Setién.
En las campañas 12-13 y 13-14, se consiguió un punto menos en casa, 35. La temporada pasada se ganó un partido más en el Ángel Carro, diez en total, pero perdieron seis, perdonando 18 puntos valiosos. Exactamente los mismos números se consiguieron tras la vuelta a Segunda.
Casuística
Turbulencias en el club. Podría responsabilizarse a la casuística de los malos resultados del Lugo este año. El proceso de enajenación de las acciones del club no estuvo exento de tensiones que tuvieron su reflejo en la misma grada. Desde el vestuario y el cuerpo técnico se habló, en varias ocasiones, de cómo lo extradeportivo estaba «afectando» al juego. Tampoco tuvieron suerte con las lesiones. Aunque siendo justos, el Lugo cumplió casi a rajatabla el patrón de las temporadas anteriores.
El año pasado, encadenó seis jornadas sin ganar en el tramo final, retrasando la permanencia hasta la última jornada. Parecido fue el guion de la campaña 2012-2013, los rojiblancos enlazaron siete partidos sin conseguir los tres puntos. Rompieron la racha ante el Sabadell, con una victoria (2-0) que supo a salvación. A día de hoy, el Lugo arrastra nueve partidos seguidos sin ganar, es el período más largo de derrotas desde que ascendieron a Segunda División y con Setién en el banquillo, que desde la temporada 2009-2010 (con el Lugo en Segunda B) no encadenaba tantos resultados negativos.
El paralelismo es si cabe más acusado porque la sequía de victorias llegó, en los tres casos, en el momento más decisivo de la temporada. Este último año, la racha llegó cercenando un buen momento, cuando el Lugo ocupaba la décima posición, con opciones de pelear por el ascenso.
Fin de ciclo
El último año de Setién. Este es el último año de Quique Setién en el banquillo rojiblanco. Según anunció el propio técnico, este no es el primero en el que se plantea su salida, aunque los cambios en el Consejo de Administración del club y la finalización de su contrato le animaron a dar el paso definitivo. El cántabro llegó a Lugo en la temporada 2009-2010 y consiguió el ascenso a Segunda en apenas tres campañas. Bajo su mando se logró también la consolidación del equipo en la categoría.
El primer año en Segunda con Setién, el Lugo quedó undécimo en la clasificación, décimosegundo la pasada campaña y esta, a expensas de lo que ocurra en Girona, se sitúan en la decimoquinta plaza.
El Girona buscará en los rojiblancos la llave del ascenso directo
A pesar de que Lugo ya no se juega nada, en la última jornada no faltará la tensión. Sobre la mesa, una plaza por el ascenso directo. El domingo (a las 18.00 horas) se decide la pugna por la segunda posición. El Girona recibe al conjunto de Quique Setién en el estadio Montilivi y en el Benito Villamarín se vivirá, a la misma hora, el encuentro entre el Betis y el Sporting. Los de Gijón podrían desbancar a los catalanes con una victoria si el Lugo consigue los tres puntos. En caso de que el partido entre los catalanes y los gallegos se resuelva en tablas y el Sporting igualase al Girona con 82 puntos, el golaveraje se decantaría a favor de los catalanes.
Los de Machín no querrán arriesgarse y, probablemente, salgan al césped con sed de victoria. La intensidad con la que les hagan frente los de Setién será determinante para decidir al segundo equipo de la división de plata. Sandaza, que llegó desde el Lugo la temporada pasada, es el máximo goleador del Girona con 14 goles.
El equipo vuelve mañana al trabajo en el campo de O Ceao
El primer equipo del Lugo vuelve mañana al trabajo en el campo de O Ceao para preparar el próximo encuentro en Girona. Los de Quique Setién tuvieron esta semana de dos jornadas de descanso tras el partido disputado en el Ángel Carro ante el Albacete y que se saldó con un empate (1-1).
La próxima jornada se afronta sin más objetivo que conseguir una buena actuación como visitante y tratar de alcanzar los 50 puntos, porque sellaron la permanencia hace varias semanas. El técnico rojiblanco, Quique Setién, anunció que dará minutos a los jugadores menos habituales, para que tengan la oportunidad de despedir la temporada, aunque su decisión -dijo- estará condicionada a cómo afronten esta semana de entrenamientos.