El extremo se ha convertido en uno de los termómetros ofensivos del equipo y reconoce sentirse «a gusto»
21 mar 2015 . Actualizado a las 17:32 h.David Ferreiro está cobrando protagonismo en el Lugo en las últimas semanas. El extremo se ha convertido en uno de los termómetros ofensivos del equipo. Reconoce sentirse «a gusto»: «Estoy con chispa, que es lo que necesita un jugador de banda, pero tengo que mejorar algunos aspectos».
Precisamente, una de las facetas en las que aún debe estrenarse es en la goleadora. No ha podido marcar en los 1.569 minutos que ha permanecido sobre el césped y señala que «tengo que ser un poco más vertical, no siempre buscar la asistencia. El míster me pide que llegue al segundo palo».
El jugador ourensano cree que la competencia ha mejorado al grupo. «Ahora tenemos muchas variantes en el sistema. Pablo Caballero nos permite jugar más en largo y Toni tiene buen trato del balón», explica.
En jornadas recientes, Iriome, Toni y el propio David Ferreiro han acaparado el protagonismo ofensivo del Lugo por los flancos. Pero el ourensano advierte que «hay más futbolistas que pueden estar ahí. Iago es un fenómeno y David López también puede jugar ahí».
El Lugo recibirá mañana al Alavés en un duelo entre dos conjuntos que atraviesan un buen momento en cuanto a resultados. Sobre el choque ante el conjunto vasco, Ferreiro comenta que «ellos son intensos y, por nuestra forma de jugar, serán incómodos». Para batir a los vitorianos, el extremo rojiblanco apuesta por «hacer nuestro fútbol y llevar la batuta». Eso sí, afirma que, en compromisos recientes, «resolvimos en los últimos minutos». «Esperamos hacerlo antes para que no haya sufrimiento», asevera.
El conjunto lucense ha sumado diez de los últimos doce puntos posibles. Unas cifras que le han permitido despegarse de la zona peligrosa de la tabla. Sin embargo, Ferreiro expresa que «siempre estamos preocupados. Hay que sumar cincuenta puntos. Después, ya podremos disfrutar». Aun así, indica que «estamos en uno de los mejores momentos de la temporada y en casa nos sentimos muy fuertes».