El Lugo, a calmar la sed de triunfo

Miguel Álvarez LUGO / LA VOZ

CDLUGO

ALBERTO LÓPEZ

Aspira a romper la mala racha de resultados ante un Girona que se le atraviesa

17 ene 2015 . Actualizado a las 10:33 h.

No hay mejor lugar que el Ángel Carro para desprenderse de todos los males. Eso pensará el Lugo, que hoy regresa a su campo para medirse con el Girona. Los rojiblancos aspiran a enterrar una racha negativa de resultados que les ha llevado a sumar dos de los últimos quince puntos en juego. El choque arrancará a las 18.00 horas.

La baja del sancionado Pita obligará a Quique Setién a modificar el once inicial. David López se perfila como acompañante de Fernando Seoane en el mediocentro. Además, la segunda línea de ataque podría variar por completo con respecto a la que formó hace siete días contra el Albacete. Iriome, Jonathan Valle y David Ferreiro se dibujan como los escuderos de un Lolo Plá que sí podría gozar de continuidad.

Más allá de individualidades, Setién ve a su equipo «herido». Aunque matiza que el Lugo está en un «punto muy bueno, pero con la falta de confianza que dan los resultados».

Una de las tareas pendientes de los rojiblancos es el gol. No ha marcado durante el mes de enero y necesitan afinar el punto de mira para elevar las posibilidades ante un Girona que le ha batido en los cuatro enfrentamientos registrados en las dos últimas campañas.

Los catalanes han cuajado una primera mitad de Liga brillante. Siempre han coqueteado con los puestos de ascenso y cuentan con dos referentes ofensivos que preocupan a la escuadra rojiblanca: Mata y Felipe Sanchón.

Acerca del Girona, Quique Setién afirma que «es un equipo intenso y extraordinario en muchas cosas». «No sé si nos van a comprometer la posesión, pero son muy peligrosos con espacios. Si sufrimos pérdidas, nos harán daño», asevera.

El preparador cántabro confía en que sus pupilos mejoren en la toma de decisiones y reitera que ve al Lugo «lúcido». «Hemos entrenado muy bien durante la semana y ojalá esas ganas se pongan sobre el campo. Estoy deseando que cambie un poco la suerte, porque, aunque no me gusta recurrir a ello, es importante», apostilla. Todo sea por calmar la sed de triunfo.