Asier Garitano reconoció la superioridad del Lugo y que su equipo solo defendió
15 sep 2014 . Actualizado a las 11:40 h.Quique Setién inició su comparecencia con una afirmación rotunda: «el partido fue un monólogo. Tuvimos el control absoluto y merecimos ganar».
El preparador local estaba visiblemente enfadado con la actuación arbitral y no se recató en afirmar que «me gustaría ver si este árbitro es capaz de pitar en Zaragoza o en el Villamarín como lo hizo aquí, un campo en el que es muy fácil arbitrar. La acción por la que anula un gol a Luis Fernández por empujar a un rival es calcada a otra en la que Iriome recibe el mismo trato. En el primer caso nos anula el gol y en el segundo no pita penalti».
Los silbidos de los aficionados cuando decidió cambiar a David Ferreiro, algo excepcional en el Ángel Carro, fueron asimilados con naturalidad por Setién. «Lo hice solo por meter a un delantero más, no debido a que David estuviera mal. No tengo nada que decir ante las protestas de la gente».
El técnico volvió a incidir que no le preocupaba la falta de gol del equipo al ser algo que «no podemos controlar» y destacó la importancia de mantener la portería a cero en tres partidos de cuatro.
Por su parte, Asier Garitano no se recató en destacar la superioridad del rival. «El Lugo fue mucho mejor y apenas nos dejó salir, algo que ya fue imposible al quedarnos con diez. La gente tiene que entender que es muy complicado hacer goles en esta categoría a equipos que se meten muy atrás y hoy dimos una muestra al impedir que un buen equipo como el Lugo quedara a cero».
David Ferreiro resumió el sentir del vestuario por el empate. «Estamos con mal sabor de boca después de haber controlado el partido los 90 minutos nos vamos como si perdiéramos, son dos puntos que se nos quedan en el camino».
El centrocampista rojiblanco mostró un respeto total por la decisión de cambiarlo. «Entró otro compañero que aporta cosas diferentes y respeto lo que decidió el entrenador», para apostillar en la que consideraba una mala actuación arbitral, incidiendo en el gol anulado y el penalti sobre Iriome.