Al Lugo le quedan cinco partidos fuera y cuatro en casa para definir su futuro clasificatorio contra rivales que se lo juegan todo
09 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El esfuerzo inmediato del Lugo se centra en conseguir cuanto antes los puntos que garanticen la salvación matemática. Una cifra que, dada la igualdad de la categoría, nadie se atreve a aventurar de forma definida. Sin embargo, el buen hacer del equipo, la distancia ganada con sus perseguidores, y la cercanía con los puestos de la promoción invitan a la afición a soñar. Y si desde el club se baja diariamente a la realidad, el calendario que le resta a los rojiblancos manifiesta que la empresa que finalmente se consiga no será regalada. Quedan nueve partidos, cinco fuera y cuatro en casa, ante rivales que, a día de hoy, se lo juegan todo, desde el ascenso directo, la promoción o la supervivencia.
A domicilio
Murcia, Sporting, Alcorcón, Hércules y Eibar
El Lugo encuentra en Murcia el primer obstáculo de esta recta final, el domingo (17.00 horas). Un rival clasificatorio que tiene entre ceja y ceja el retorno a Primera, que pasa por meterse en la fase. 15 días después le tocará visitar El Molinón, ante un Sporting que parece haber perdido fuelle en los últimos tiempos, pero que aún mantiene esperanzas, ya no solo de jugar la fase, sino de ascender de forma directa. En la jornada 38, un contrincante de los denominados rocosos (como pudo comprobar el Las Palmas este fin de semana), y que pelea por salir del pozo: el Alcorcón. Y como postre, dos seguidos fuera, en las jornadas 40 y 41, el Hércules y el Eibar. Es pronto para aventurar si los alicantinos, con la irregularidad que les caracteriza, estarán salvados en esas fechas; y quién sabe si entonces el Eibar ha podido celebrar el ascenso directo, o una clasificación para la promoción.
Ángel Carro
Ponferradina, Deportivo, Alavés y Mirandés
Y si el calendario fuera tiene el más alto nivel, el que le espera en casa exigirá lo mejor de un equipo que siempre ha demostrado no amilanarse ante los retos. El primero, en 15 días, contra los vecinos del Bierzo: una Ponferradina que lucha por la permanencia, después de hacerlo el curso pasado por cotas más elevadas. Después, el derbi. El Deportivo es el más firme candidato al ascenso directo, que puede tener virtualmente amarrado en la jornada 37. En la 39 visita el Ángel Carro el Alavés, hoy colista, pero no desahuciado de momento, y que quizás se juegue la vida en Lugo. Y la última, que cierre la liga regular, se producirá contra el Mirandés, que ha sacado la cabeza últimamente y cuyo entrenador refuerza la idea de pelear por la promoción.