Profeta en campos de renombre

Miguel Álvarez LUGO / LA VOZ

CDLUGO

El Lugo no ha perdido en visitas a recién descendidos en dos campañas

02 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El empate cosechado anteayer en Riazor supuso una nueva muesca en la trayectoria reciente del Lugo. En las dos últimas temporadas, las del regreso a la categoría de plata, los rojiblancos han solventado con nota los desplazamientos a los campos de conjuntos recién descendidos. Los de Setién presentan un balance de un triunfo y cinco empates. El equipo ha ganado varios enteros de competitividad en cursos recientes. Lo explicó el técnico cántabro antes de viajar a A Coruña: «Siempre recuerdo el partido por el ascenso en Murcia. Marcó muchas pautas. Entonces, muchos jugadores fueron una sombra de sí mismos debido a la presión y a la responsabilidad. Pero muchos crecieron de una manera extraordinaria para afrontar los encuentros futuros».

Personalidad

Una identidad inalterable

La continuidad del proyecto de Setién en el Lugo ha asentado la identidad de los rojiblancos. Sus ideas permanecen inalterables independientemente del rival que esté enfrente. La premisa es sacar el balón jugado desde atrás e intentar ofrecer una elevada solidez defensiva. Todo ello es aderezado con grandes dosis de paciencia. Parece difícil poner nervioso al conjunto del Ángel Carro. En Mallorca y en A Coruña no perdieron los papeles ni en los momentos que los rivales les presionaron arriba ni en los que se agazaparon para esperar errores e intentar cazarlos a la contra.

Trayectoria

Sin reveses a lo largo de dos temporadas.

La pasada campaña, el Lugo resolvió sus desplazamientos a los campos de los equipos recién descendidos con dos empates y un triunfo. Empezó en El Molinón, en la cuarta jornada, con una igualada a un tanto. Los rojiblancos ofrecieron una imagen sólida y Óscar Díaz neutralizó antes del descanso el tanto inaugural de David Rodríguez.

Seis semanas después, los de Setién rubricaron un empate sin goles ante el Racing de Santander en El Sardinero. En Villarreal, el Lugo actuó sin complejos y de nuevo Óscar Díaz se convirtió en el autor del tanto que supuso la igualada después de que los amarillos se adelantasen por medio de Cani.

Esta temporada, el Lugo ha repetido éxitos ante los recién descendidos. Empezó con una victoria de prestigio ante el Zaragoza en La Romareda (0-1) y selló sendos empates sin goles ante Mallorca y Deportivo.

En su anterior estancia en Segunda, en la campaña 1992-1993, el Lugo se había enfrentado con dos recién descendidos (Cádiz y Deportivo se habían salvado en la promoción). Entonces, los rojiblancos firmaron un empate sin goles contra el Valladolid, pero cayeron ante el Mallorca por 2-0.

Defensa

Crecimiento desde la fortaleza.

El Lugo dejó la portería a cero en Riazor. Fue la novena vez en dieciséis jornadas y la quinta en ocho desplazamientos. Ahora mismo, José Juan acumula 270 minutos sin encajar lejos del Ángel Carro. La última vez que recogió el balón de las redes fue tras el gol de Álvaro Antón que supuso el empate a tres con el Recreativo.

Con los datos de las dos últimas campañas, el Lugo solo ha encajado dos tantos en seis comparecencias en campos de equipos recién descendidos de Primera.

Imagen

Buenas sensaciones.

El Lugo se ha ganado elogios en muchos de los campos por los que ha pasado en cursos recientes. Anteayer, desplegó un juego sin complejos en Riazor. Pita y Seoane volvieron a erigirse como los termómetros de un equipo que, consumidas dieciséis jornadas de Liga, se mantiene en puestos de promoción de ascenso.