Un punto como bálsamo

Murillo

CDLUGO

10 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Pocos deben ser los que a estas alturas se atrevan a adivinarle una alineación a Setién. Acertar un pleno al 15 se parece bastante a clavar los onces de inicio del cántabro. Ayer, frente al Murcia, sorprendió dejando en el banquillo a los jugones Pablo Sánchez y Álvaro Peña. Iago y Víctor Díaz en las bandas, para dejar al laborioso Juanjo de enganche e incluso de socio de Pita en la medular. Juanjo fue una revelación por su desdoblamiento constante de subida y bajada, para conducir el cuero de abajo a arriba. Y acabó agotado. Mientras Pita no entró en la reserva, el Lugo tuvo más posesión, pero este mostró que su 4-4-2 le daba opciones de contraataque en cuanto sus puntas robaban en el círculo central. Hasta allí, Pavón y Jorge subían sin presión el cuero. Pero Kike era su pesadilla, y ya avisó cuando sacó un zurdazo diabólico que buscaba la escuadra hasta que José Juan reeditó su estado de gracia, sacando una mano milagrosa para rechazar el misil. Al Lugo le faltaba llegada, y el fútbol directo sobre Sandaza era estéril porque al ariete le sobraba algún regate y le faltaban apoyos. Las contras, sin embargo, del Murcia llevaban siempre peligro. Y en una de ellas, de nuevo Kike hizo una jugada de crack para meterle un balón de oro a Saúl, que solo tuvo que empujarla.

El Murcia había sacado rentabilidad a su mayor control del partido, anulando los ataques lucenses y materializando los suyos. Cuando Ernesto, Pablo Sánchez y Álvaro Peña saltaron al campo, los lucenses recuperaron sus ocasiones hasta que Pita conectó el cabezazo del empate, dejando el punto como un bálsamo cuando antes José Juan evitó el segundo en un mano a mano con Eddy.