Incansable, infatigable. Los calificativos a la capacidad de sacrificio y de trabajo del capitán del Lugo, Manu, hace tiempo que se quedaron cortos. Pilar del equipo en estas últimas temporada, el lateral izquierdo está a un paso de alcanzar un registro al alcance de muy pocos. Tras la disputa del encuentro completo contra el Guadalajara está a tan solo 90 minutos de volver a hacer historia con la camiseta rojiblanca, y completar todos los partidos en Segunda.
Tenía sobre su cabeza desde hace varias jornadas la espada de Damocles de las cuatro tarjetas amarillas, de ver una quinta que le impidiera disputar las 42 jornadas. Es más, anteayer, al filo del descanso, se la jugó, al cortar en falta una internada de los alcarreños. No le importó, una vez más, meter el pie por el bien del equipo, olvidando una gloria personal que, por otra parte, ya tendría merecida. Incluso se fue a los vestuarios hablando con el árbitro sobre esa acción.
Según las estadísticas de la temporada, en la que se contabilizan todos los minutos jugados, no solamente los 90 reglamentados (en este caso, 3.690 en 41 partidos), solo el portero del Almería, todo un clásico como Esteban, ha estado más en el campo que él: 3.876 minutos. El ourensano de Suiza, héroe e ídolo de la afición rojiblanca, acumula 3.855. Ante la Ponferradina le espera el récord.