El Lugo ha pasado en siete jornadas del décimo puesto de la clasificación al 16
21 may 2013 . Actualizado a las 14:04 h.Hace seis jornadas, el Lugo culminaba con un glorioso (por el juego desplegado) empate en la casa del líder, Elche, una de sus mejores rachas de la temporada. El equipo se aupaba a la décima posición en la clasificación, escalaba en la Segunda División como quien atesora años de bagaje en una categoría capaz de empantanar a clásicos del balompié español. Tocaba techo, se colocaba a tiro de los 50 puntos, la meta primigenia, y soñaba con colarse en la fiesta de los privilegiados. Sumaba 47, a siete de un Las Palmas que ocupaba entonces la sexta plaza y al que se había vapuleado en el Ángel Carro. Desde entonces, y por utilizar uno de esos eufemismos tan en boga últimamente, se haya en una desaceleración clasificatoria.
O lo que es lo mismo, se encuentra sumido en una paulatina caída en la tabla, que le sitúa en el puesto 16, a solo un punto de esa barrera imaginaria de los 50.
Sin goles
El equipo ha bajado la guardia en el capítulo defensivo, dejando los puestos de cabeza entre los que menos han encajado (ha retrocedido hasta el duodécimo puesto en esta faceta). Este problema se ha unido al que ha sido el principal déficit durante toda la temporada: la falta de gol. Con la sangría atrás, no aparece la respuesta suficiente en el capítulo ofensivo que logre detenerla. Es más, en la racha aún no interrumpida de siete jornadas sin ganar, solo han visto puerta en tres. Pero únicamente en una de ellas, con los dos que le endosaron al Barcelona en el Mini Estadi, acertar en el arco contrario ha servido para puntuar (entonces, marcaron en propia puerta los catalanes, además de un zapatazo imparable el pichichi Óscar Díaz).
No se ha prodigado el Lugo como autor de goleadas, aunque con alguna sí ha deleitado a su afición, porque todas han llegado en el Ángel Carro (fuera ha costado más). Ha marcado tres o más goles en cinco ocasiones. En las cuatro primeras, habían servido para ganar (3-2 al Castilla, 3-1 al Las Palmas, 3-2 al Racing de Santander y 4-0, la más redonda, al Xerez). En la quinta, tres dianas no impidieron que el Almería se llevase el mismo número de puntos del estadio de la vera del Miño (para perder por 3-5).
Pero la sequía realizadora ha ganado protagonismo por esa pérdida de seguridad atrás, y en los cuatro primeros partidos de la referida cadena sin triunfos, los de Setién no consiguieron ver portería.
Tres jornadas
Quedan tres jornadas por delante, para subsanar una caída libre que puede oscurecer una labor llena de méritos durante todo el curso. Durante una campaña en la que el Lugo se ganó un puesto entre las revelaciones de la temporada, junto a Girona o Ponferradina.