En el 2013, el Lugo solo le ha ganado a domicilio a la Ponferradina
13 mar 2013 . Actualizado a las 18:09 h.El Lugo comenzó el 2013 tan fuerte como terminó el 2012. En Ponferrada, sumaba su tercera victoria consecutiva a domicilio. Atrás quedaba la dificultad que había mostrado para ganar lejos del Ángel Carro, maleficio que se rompió con un sonoro triunfo ante un Almería que ya ocupaba la segunda posición. Mas el duelo en El Toralín supuso un punto y aparte, y desde entonces, los rojiblancos han vuelto de vacío de todos sus desplazamientos.
Sequía
Cuatro viajes sin marcar. Desde la victoria en Ponferrada, el Lugo ha disputado otros cuatro encuentros como visitante (Hércules, Córdoba, Huesca y Mirandés). En todos, el mismo síntoma: no acierta. La sequía arriba condiciona al resto. Se trata de un problema arrastrado durante toda la temporada. Desde que le marcó a la Ponferradina se ha quedado anclado en siete tantos como visitante. O lo que es lo mismo, el balance más pobre de la categoría junto al Racing de Santander. Encima, en Murcia, este domingo, no podrán contar con su estilete, un Óscar Díaz que representa más del 40 por ciento de la producción ofensiva del equipo.
Suma
Clave para respirar en la clasificación. Cuando el Lugo sumó sus tres triunfos consecutivos, en medio de la mejor racha de la temporada, se aupó a la undécima plaza, con 30 puntos, a solo dos de la fase de ascenso. Hoy, aquellas veleidades parecen cosa del pasado, y la suma no busca incordiar a la zona noble, sino henchir los pulmones del necesario aire clasificatorio. A 13 de la barrera de los 50, los jugadores recuerdan que no todo puede fiarse al Ángel Carro, aunque con los que quedan por disputarse en casa (21), bastarían para finalizar con éxito la carrera.
Dudas
Las bajas, máximo condicionante para el estilo. Desde que comenzó el 2013, Quique Setién apenas no ha tenido una tregua en la lectura de continuados partes médicos desfavorables. Las bajas han condicionado al equipo, y obligado, al albur de los rivales, a un estilo de juego en el que, no solo no han podido llevar la iniciativa del modo habitual, sino que tampoco han concretado opciones al contragolpe que sí han alcanzado a aprovechar en casa.