El Lugo despliega su plan B

M. Pichel LUGO / LA VOZ

CDLUGO

Los lucenses muestran que, si deben, también saben defender

25 feb 2013 . Actualizado a las 18:58 h.

Una de las discusiones más repetidas entre los aficionados del Lugo desde la llegada de Quique Setién (esta es su cuarta temporada), es la existencia o no de un plan B cuando los partidos no funcionan. El técnico se ha cansado de repetir que «solo hay un plan A», y las circunstancias de juego, en cada encuentro, dictan las directrices. Sin embargo, anteayer, la realidad de su plantilla, las bajas, le obligaron a cambiar su sistema, muy ofensivo sobre el papel, pero agazapado en la práctica. Y lo mejor, es que supo obtener el resultado más preciado: la necesaria victoria tras tres intentos fallidos.

Lo habitual

1-4-2-3-1 y a tocar. Desde su fichaje por el Lugo, Setién se decantó por un sistema 1-4-2-3-1, y muy pocas veces lo ha modificado de salida (sí durante el juego). Es el denominado plan A. Un centro de campo reforzado y la consigna de tocar y tocar; si no se encuentran espacios, volver hacia atrás y empezar. Es el esquema que ha conferido el éxito al equipo, que le ha llevado a traspasar, por segunda vez, la línea que separa el balompié aficionado del profesional. Y el que ha permitido, buena parte de la temporada, mantenerse en una zona tranquila de la clasificación de Segunda A.

El antecedente

Triple pivote. «Fútbol es fútbol», como decía Vujadin Boskov, y al final, diferentes caminos llevan a una misma meta. Un planteamiento a priori defensivo puede conducir a un festival goleador, y al contrario, un esquema arriesgado, desembocar en un partido tostón. Así, condicionado por las bajas, y en cursos precedentes, Quique Setién optó en alguna ocasión por un sistema de triple pivote, el famoso trivote, que podría verse como lo más alejado a sus principios. Se pudo ver hace dos temporadas en un duelo contra el Castilla, en la Ciudad Deportiva de Baldebebas, que terminó con 2-2. El trivote lo formaron Pita, Marcos y Javi Selvas (un central), y funcionó mientras estuvieron con once sobre el campo (Pablo Ruiz, central, fue expulsado), cuando ganaban por 0-1. Luego se pondrían 0-2, y acabarían pidiendo la hora. No lo ha prodigado en exceso.

La Novedad

Un mediocentro. Ante el Recre, sin los tres mediocentros de la plantilla (Pita, Javi Rey y Seoane), Setién eligió como alternativa a Belfortti, defensa central con gusto y capacidad para tocar. Uno solo, ayudado por una línea de cuatro por delante. Un 1-4-1-4-1, ofensivo en inicio, mutado en defensivo (que no conservador, pues se intentó salir), en su plasmación, con la entrega del balón al Recre. En otros encuentros de este curso, el Lugo se ha visto obligado a ceder la posesión al rival, y en casi todos, no ha parecido incómodo. Ante los onubenses, tampoco. La clave, concentración para cerrar los espacios y aprovechar la velocidad de sus hombres de arriba, con Óscar como estandarte de la viveza a la contra.