Setién resalta la importancia para el Lugo de ganar en Villarreal
23 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.«Si soy sincero, no me importaría jugar mal y ganar». Por un día, Setién cambiaba su traje de etiqueta futbolístico y se vestía uno resultadista. Competitivo siempre. Pronunciaba esa frase, difícil de escuchar de sus labios, ayer tras la sesión de trabajo en el Ángel Carro. Se refería al partido de mañana en Villarreal, un rival que multiplica el gasto y el potencial de los rojiblancos. Eso sí, si tal situación no se producía, el técnico encontraría un consuelo en la personalidad que todos los rivales les reconocen en lo que va de temporada: «Si esto no pasa, al menos quedarían las buenas sensaciones».
Porque el juego, el equipo lo mantiene, le falta la continuidad, precisamente, a los resultados. Una cuestión, también de rachas, como dice el preparador. Lo que él define como estado de «pájara positiva», y los árabes llaman baraka. «Para todo en esta vida necesitas un poco de fortuna», insiste.
«Ritmo, intensidad»
Pero si él se permite, al menos por un segundo, ese punto de debilidad resultadista (lógica después de dos derrotas consecutivas y con el gallito de la categoría como rival mañana), a sus jugadores, les pide «mantener el ritmo, la intensidad, los principios». «Eso es lo importante -resalta-, seguir con fe en lo que estamos haciendo. Y esperar a que esa dinámica cambie». Y tiene claro que «lo hará», aunque vengan mal dadas también en las próximas jornadas: «Que el equipo no decaiga. Si perdemos con el Villarreal, con el Barça B, no pasa nada por que queda mucha liga».
Por eso, vuelve a sí mismo: «No vamos a cambiar. Hay que tener la personalidad del último partido. No acojonarnos y ser nosotros mismos».