La pelota, el centro del sistema

M. Pichel LUGO / LA VOZ

CDLUGO

Carlos Pita, timonel rojiblanco, con el balón ante dos jugadores del Alcorcón.
Carlos Pita, timonel rojiblanco, con el balón ante dos jugadores del Alcorcón. LOF< / span>

Lugo y Villarreal presentan idearios futbolísticos similares

21 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Quique Setién es uno de los estandartes del cambio de modelo futbolístico que se ha vivido en España en los últimos años. Su voluntad siempre ha sido la misma, el buen trato del balón, algo que intenta, casi siempre con éxito, desde que llegó a Lugo. El sábado, se medirá a un Villarreal con una apuesta gemela. Ya lo era en Primera División, en los tiempos en los que Pellegrini regía sus destinos en el banquillo, y lo es ahora en Segunda.

Lo decía ayer el guardameta titular en las últimas jornadas en las alineaciones amarillas, el vigués Diego Mariño: «Somos un equipo que no sabe hacerlo de otra manera, no sabemos jugar a conformarnos o a mantener un resultado». Por lo tanto, una idea, barnizada con matices diferentes, que firman tanto Setién como los componentes de la plantilla rojiblanca.

Paralelismos

«El míster nos pide que no peguemos pelotazos y salgamos desde atrás». Esta frase podría haber salido de los labios de cualquier jugador del Lugo y, sin embargo, es de nuevo Mariño quien la pronuncia, refiriéndose a su entrenador, Julio Velázquez.

Quien viese el partido del pasado sábado entre los lucenses y el Girona, puede dar fe de que no rifarla es uno de los puntos primordiales del decálogo del homólogo de Velázquez, Quique Setién. Y es que, en un campo encharcado y muy pesado, los rojiblancos trataron, en la medida de lo posible, de rasear el cuero.

Una escuadra como reflejo en un espejo de la otra. Y, aunque la exigencia, que no lo exigible, sea similar, las diferencias se encuentran en la calidad, y el coste, de una plantilla y la otra.

Sin embargo, el Villarreal, que desde su ascenso a la élite del fútbol español se caracterizó por hacer una gran inversión en su cantera (a su ciudad deportiva llegan talentos de todo el país), ha redoblado su apuesta. Bien es cierto que el mando en plaza lo tiene un clásico como Marcos Senna, que tendrá su antagonista entre los lucenses a Carlos Pita, pero en las últimas fechas, le secundan jóvenes como Moi Gómez, o Trigueros. A todos, como al coruñés, les gusta darle un buen trato al balón.

Batalla en el centro

La batalla estará en el eje, en el control de la posesión, la pelota, en el centro de la disputa. Claro que al Lugo, en las últimas jornadas, dominarla no le ha servido para sumar.