El Girona es el equipo revelación. Con la mitad de presupuesto, su objetivo es mantener la categoría. Así, le dieron la batuta a Joan Francesc Ferrer, ?Rubí?, técnico de la casa, que el año pasado ayudó a la permanencia. Utiliza un sistema 1-4-2-3-1. Defiende en zona, posicionado más en campo rival que en propio. Presionan en el área de influencia del balón cuando lo tiene el contrario, pero, al mismo tiempo, se sienten cómodos dejando la iniciativa. Arriba, ataques cortos, contras y, sobre todo, balón parado, en el que es uno de los equipos más efectivos. Benja Martínez y Acuña se reparten la misión goleadora, con 6 y 5 tantos, respectivamente. Benja jugó los primeros partidos, pero los últimos, el técnico Rubí ha rotado alternativamente. También el ex celtista Jandro es pieza fundamental, tanto a balón parado, como en la creación y último pase. Y por último, destacar la gran temporada del meta gallego Dani Mallo, quizás la mejor de su vida.