Al volante hacia la promoción

Marcos Pichel LUGO / LA VOZ

CDLUGO

OSCAR CELA

Los jugadores del Lugo Fran Pérez y Rubén quieren conducir camiones

17 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Ejes de la defensa y del medio campo. Centrocampista y central. Rubén García y Fran Pérez preparan el asalto del Lugo a la Segunda División A desde este domingo contra el Eibar. Y, en sus ratos libres, toman el volante, el mando de un vehículo con otro buen número de ejes: un camión. Se sacan el carné para conducir a plena carga, como marcha el equipo. Pasado mañana se examinan.

El incitador es Rubén, que lleva el mundo del motor en la sangre. «Mi padre se ha dedicado a esto toda la vida, y mi hermano», explica el ourensano de O Barco, quien entre sus recuerdos guarda viajes de niño en la cabina con su progenitor. Él va un paso más adelante que Fran, pues ya cuenta con el permiso de camión (el que está preparando el santanderino), y ahora va por el de vehículo articulado. «Lo que peor llevo es la L», admite. Una maniobra para colocar el remolque hacia atrás en un movimiento similar al de la letra.

Efecto contagio

Rubén contagió a Fran Pérez, cuyo hermano también está inmerso en la misma aventura. «Lo importante es formarnos en todos los ámbitos que podamos», resalta el defensa. En su caso, no ve tanta diferencia con llevar un coche («yo aún no tengo que dar prácticas con remolque», indica), salvo por el problema de «acostumbrarse a las dimensiones» y después volver a las más reducidas. «No te amoldas, parece todo mucho más pequeño», dice. Además, los mandos de su camión de prácticas no cuentan con la suavidad de manejo de sus vehículos particulares, y las prácticas los hacen sudar.

Ambos se ven como buenos alumnos. Lo refrenda Miguel Montaña, su profesor en la Autoescuela Becerreá. «No tendrán problemas para aprobar», asiente. Tanto Fran como Rubén estudian en la autoescuela gracias a una de las becas que concede el sindicato de futbolistas, AFE, al que están afiliados. «Es una oportunidad que no podemos dejar pasar», afirma Rubén.

Lo que no se imagina ninguno de los dos es acercarse hasta el entrenamiento en su tractora, cual Pandiani, como sugieren ya las bromas de sus compañeros en el vestuario del Lugo. Pero no descartan una actividad profesional futura alrededor del transporte.