05 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Cada vez que el Rayo Vallecano acercó en carrera a sus jugadores a las inmediaciones del área del Lugo, los defensores sufrieron. No tuvieron capacidad suficiente para frenar las acometidas, comprometiendo a un Diego Rivas que tuvo trabajo extra. Si no llega a ser por el portero y su anticipación, el Lugo podría haber perdido.