Amparado en una más que correcta contundencia defensiva, el Lugo aguantó los arreones del Alavés a lo largo de la primera mitad. Escalona, con una mano milagrosa, evitó que los vascos tomasen la delantera en el acto inicial. Pero tras el descanso, los rojiblancos se adueñaron del partido para poner contra las cuerdas a un adversario desfondado. La eliminatoria se resolverá en un Ángel Carro preparado para lucir su traje de fiesta.
El Lugo realizó una gran puesta en escena en Mendizorroza. Los cinco primeros minutos del choque sirvieron para contemplar a un cuadro rojiblanco dominante. Pero el mando se tornó en efímero. La culpa la tuvieron unos locales que apelaron a un exagerado despliegue físico para ahogar a los de Setién en su telaraña presionante. El balón no les duraba a los gallegos, que palidecieron cuando el Alavés, por medio de Casares, generó varias ocasiones de gol.
Todo cambió tras el intermedio. Tornero se subió a la moto por la banda derecha y abusó de un Alavés que dio síntomas extremos de agotamiento. Los rojiblancos camparon a sus anchas, con Marcos con la manija del centro del campo. Pero faltó el gol de la campanada.
Los vascos perdieron tiempo en el tramo final y apelaron a la estrategia para poner en aprietos a los visitantes.
Árbitro: Valentín Pizarro, de Madrid. Mostró amarillas a los locales Asier Salcedo y Morcillo, y a Cristóbal, por el Lugo.
Incidencias: Unos 10.000 espectadores en Mendizorroza, Vitoria. Partido de ida de la segunda eliminatoria por el ascenso, con la presencia de unos 200 seguidores rojiblancos en las gradas.
Dituro, Malón, Moya, Alaña, Morcillo, Indiano, Pardo (Josete, min 66), Casares, Calderón (Asier Salcedo, min 82), Óscar Martínez y Geni (Jito, min 72).
Escalona, Cristóbal, Manu, Belfortti, Víctor Marco, Marcos, Pita, Tornero, Arroyo (Yago, min 72), Iván González y Ballesteros (Azkorra, min 64).