Seoane y Bergantiños lideran el medio campo del próximo rival del Celta
24 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Fernando Seoane (Ames, 1983) estaba esperando el desembarco de Álex Bergantiños (A Coruña, 1985) para componer el mediocentro más gallego de la Segunda División. Los dos forman el doble pivote del Nàstic de Tarragona, que el sábado recibe al Celta, aunque el compostelano no podrá jugar por sanción.
Aunque con el equipo agobiado, en lo personal Seoane vive un año redondo. Dejó el Lugo y lo ha jugado casi todo en el Nou Estadi: «No me puedo quejar, cuando llegué pensé que no iba a jugar tanto». Le queda otro año más de contrato. Bergantiños busca la oportunidad que le negaron en Los Cármenes: «En Granada no salieron las cosas como me esperaba, marqué el invierno para comenzar de cero y aquí estoy a gusto, contento y contando con minutos». Está cedido hasta el 30 de junio.
Los dos han congeniado dentro del campo a la perfección. «Pienso que somos dos jugadores correctos, que solemos trabajar mucho, que siempre estamos bien colocados y que lo estamos llevando bastante bien en esa posición», apunta como carta de presentación el ex deportivista, que considera a su paisano «un jugador que siempre está muy bien puesto entre los centrales para ayudar y eso a mí me da un poco de libertad».
Seoane no solo está encantado con el papel de gregario, sino que considera un regalo para los granas la cesión invernal de Álex: «Es un futbolista que conocía de antes, de jugar contra él, y sí que es un jugador muy importante. Ha sido un buen fichaje». El tándem se romperá por primera vez el sábado después de cuatro titularidades consecutivas. «Me hacía mucha ilusión jugar contra el equipo de mi tierra, pero hacía mucho tiempo que tenía cuatro amarillas y me ha tocado la quinta», dice el afectado Seoane.
Bergantiños también espera al Celta. El coruñés se acuerda de los derbis en partidos de categorías inferiores, pero también recuerda que ha coincidido en las selecciones con la nueva generación que abandera el resurgir celeste: «Puedo sentir algo especial por la rivalidad en las categorías inferiores cuando jugaba en el Deportivo, pero también conozco a gente como Lago, Vila o Aspas, con quienes coincidí en la selección gallega. Lo del Celta tiene mucho mérito, han sabido tener paciencia dos años para apostar por un proyecto de cantera».
Los celestes, que ganaron en la ida por la mínima en Balaídos (1-0) se encontrarán con un Nàstic muy cambiado, que ha sido capaz de puntuar en seis de los últimos siete partidos y que ha salido del descenso. «La tendencia que tenemos es a mejorar. Encajamos poco, pero necesitamos marcar más», comenta Bergantiños, que ya tiene en su mente cómo parar al Celta en el Nou Estadi: «Debemos estar pendientes de que no nos roben el balón en zonas peligrosas y de que no hagan contras cuando nosotros llevemos la iniciativa». Seoane, que se deshace en elogios hacia el juego vigués, pide presión e intensidad. Los dos quieren cortar la racha de 13 jornadas sin perder con las que llegará el equipo de Herrera. Y las peores amenazas suelen ser la de los vecinos.