La cabeza, para marcar

M. Pichel LUGO / LA VOZ

CDLUGO

El Lugo ha conseguido con la testa 16 de sus 47 tantos

17 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El Lugo es el adalid del fútbol de toque en la categoría. Que el balón vuele sólo lo indispensable, podría ser una de las consignas atribuibles al conjunto que entrena Quique Setién. Desde que el técnico cántabro se hizo cargo del banquillo la temporada pasada, es muy raro que, en finales de partido apretados, los rojiblancos cuelguen balones al área con el fin de llegar de forma directa. Y sin embargo, algo más de la tercera parte de los goles, 16 de los 47 que van esta temporada, se han marcado con la testa. Espectáculo y remates contundentes no están reñidos. En el fútbol, la cabeza sirve para algo más que para pensar.

Cierto que cuando se cuenta con una referencia del calibre de Gorka Azkorra en la delantera es complicado no pensar en elevar el cuero de vez en cuando. O no aprovechar la velocidad de los extremos para, llegados a la línea de fondo, colocar la pelota en el centro del área. Aún más, si sacan las faltas y córneres Arroyo o Pita, ¿cómo no van a frotarse las manos los posibles cabeceadores? Un recurso, el testarazo, que permite resolver situaciones que por el piso pueden liarse.

Por si no quedase definido que es un arma a la que el Lugo le iba a sacar un gran partido, en la primera jornada de competición ya se vio lo que podía dar de sí. Los dos goles del empate (2-2) contra el Fabril entraron de sendos testarazos de Arroyo y Ballesteros. Otros cinco jugadores han marcado, encabezados por Azkorra (que siempre recuerda que va mejor con el pie), con seis; Iván (tremendo el que le estampó en la escuadra al Madrid B en córner botado por Arroyo), con tres; Víctor Marco, con dos (el último el pasado fin de semana contra el Alcalá), como Arroyo, además de Yago, Monti y el mencionado Ballesteros, con uno cada uno.

Pita, duda

El equipo suspendió el entrenamiento de ayer a la tarde. Pita sigue con molestias y será duda el domingo ante el Leganés. Los madrileños aún no tienen entrenador, dirige su trabajo estos días José María Rico, técnico del juvenil de División de Honor.