Dos goles casi seguidos de los visitantes sirvieron para tumbar a un Deportivo B demasiado defensivo
10 ene 2011 . Actualizado a las 11:00 h.Que el Lugo lleve, con la de ayer, cinco victorias seguidas, o doce jornadas sin perder, o que sea líder en solitario se justifica, por un lado, por juego, y cuando este no puede desplegarse en todo su esplendor, por pegada. Haciendo gala de su contundencia, tan solo le hicieron falta dos golpes para tumbar un ultradefensivo Deportivo B. Triunfo que le afianza en la primera posición de su grupo de la Segunda B, y que deja a los fabrilistas solo un punto por encima del último puesto, terceros por la cola
La diferencia clasificatoria quedó de manifiesto en el primer instante. Incluso antes de que el partido diera comienzo, en un primer vistazo a la alineación que presentaba el Fabril. Tito Ramallo mostró su respeto por el Lugo colocando tres centrales, algo inédito en lo que va de temporada. La finalidad, trabar en lo posible la creación de los rojiblancos (ayer de negro), quienes, de todas formas, se presentaban sin uno de sus referentes en su eje: Marcos. Y en ese puesto se encontraba su principal novedad, pues al de Marín lo sustituía Javi Selvas, con un perfil más destructivo: no hay que olvidar que se trataba de reconvertir un central a timonel.
Y en el juego, cada uno a lo suyo. El filial blanquiazul no ocultaba que su principal finalidad sería esperar, aguantar todo lo que pudiese, destruir el potencial creativo visitante acumulando en el centro de la zaga a Insua, Rochela y Vieytes. Más los hombres del medio campo.
Lo consiguieron, porque al Lugo le costó construir, y aunque tendría el balón la mayor parte del tiempo, como acostumbra, no lo movía con la velocidad acostumbrada. Al contrario, demasiado lento, y sin encontrar como le gusta a sus hombres de banda: Arroyo, por la izquierda, y a Iván, por la derecha. Es más, en los veinte primeros minutos, los porteros habían pagado entrada como dos espectadores más. Tampoco tendrían que intervenir demasiado en todo el partido. Uno, el visitante, Escalona, porque apenas le tiraron. El local, Felipe, porque casi todo lo que le remataron acabó en el fondo de las mallas.
Contundencia
Si en el campo estaba el conjunto máximo goleador de la categoría, debería plasmarse de alguna forma. Y el Lugo apeló a su pegada. Prácticamente sus dos primeros disparos a puerta acabaron en gol. El pichichi del equipo, Azkorra, cabeceó picado el 0-1 en el área pequeña. Felipe la tocó, pero no fue suficiente. Había transcurrido media hora. Apenas cinco minutos después, Javi Selvas regalaba el mejor tanto de la tarde. De volea, en escorzo, desde el punto de penalti, aprovechaba a la perfección un pase de Iván. El líder mostraba su jerarquía.
No le quedaba a Ramallo más que olvidar sus veleidades ofensivas y, en la segunda mitad, salir a por todas. Por momentos, el Lugo, que esperaba para armar contragolpes, le dejó el balón a los coruñeses. Pero estos tampoco conseguían acercarse con excesivo peligro, aunque buscaban las alas, sobre todo con Chirri. Por empuje, consiguieron su gol, obra de Raúl, con 25 minutos por delante.
Pudieron sentenciar los visitantes a la contra, y el Fabril rozó el empate con Chirri. Pero la suerte ya estaba echada.