Cuando la dirección deportiva del Pontevedra terminó de diseñar la plantilla para esta temporada, parecía que tres jugadores partían con ventaja en el centro del campo para hacerse con la titularidad. Pepe Aicart, como pivote, y Santi Amaro y Nevado, en las dos medias puntas, representaban la primeras opciones para estas posiciones en la mayor parte de las quinielas. Sin embargo, el sorprendente rendimiento del canterano Adrián Cruz durante la pretemporada y la sanción que Aicart arrastraba de la campaña pasada evitaron que los tres futbolistas jugasen juntos de inicio hasta la quinta jornada, cuando el equipo de Roberto Aguirre venció por 1-3 en Compostela. Este fin de semana, con la ausencia de Adrián Cruz, por sanción, la línea medular que en origen se presumía titular tiene muchas posibilidades de volver a saltar al terreno de juego contra el Mirandés.
«Está claro que son tres futbolistas que contaban y cuentan con muchas opciones de jugar juntos desde el inicio», admite Roberto Aguirre, quien añade: «Pero el buen papel de Adrián Cruz durante la fase de preparación del equipo abrió las posibilidades». El técnico asturiano aún no quiere revelar sus planes para el partido de esta jornada, aunque advierte de que baraja más variantes: «También podría retrasar a Víctor Bravo, que me gusta en ese puesto, sobre todo, cuando entran en el equipo futbolistas como Gerardo Carrera o Iván Carril. Y está Sergio Castaño, que cumple perfectamente como medio centro».
De todas formas, lo que parece claro, después de las sesiones de entrenamiento de la semana, es que Santi Amaro regresará a la convocatoria. El jugador, uno de los fijos para el preparador del Pontevedra, ya ha superado las pequeñas molestias que motivaron su descanso frente al Sestao River. «Estoy entrenando -comenta- con total normalidad. Pienso que para el domingo pasado quizás llegaba un poco justo y me vino bien descansar, pero ahora ya estoy a tope y confío en tener la suerte de contar en los planes del entrenador».
En cuanto a la posibilidad de salir en el once titular acompañando a Pepe Aicart y a Nevado, el centrocampista comenta: «En el medio me encuentro cómodo en cualquier posición. Ya sea como pivote, o un poco por delante, donde tengo más libertad de movimientos. Lo importante es que el nivel del equipo continúe en esta línea». Una trayectoria que, gracias a dos triunfos y un empate, ha dejado atrás la dolorosa goleada que el endosó el Lugo en el Estadio Municipal de Pasarón y que hizo tambalear los cimientos del nuevo sistema del Pontevedra. «Está completamente olvidado -recalca Amaro-, porque, aunque perdimos en Éibar, luego encadenamos tres resultado positivos. El empate contra el Sestao River lo haremos bueno si ganamos al Mirandés».
Desde el principio de la Liga, al Pontevedra le está costando más vencer en casa que fuera. Los equipos «en su campo exponen un poco más y eso es lo que aprovechamos nosotros para mover el balón con velocidad y abrir el marcador. Pero en nuestro estadio se encierran y vienen a buscar un punto. Así, el encuentro se atasca». «La clave -señala Santi Amaro- es que consigamos un gol durante la primera media hora. Eso obliga a los rivales a buscar el ataque». Por el contrario, «si pasa el tiempo, los argumentos del conjunto contrario se ven reforzados y cuesta más alcanzar el triunfo». El centrocampistas advierte de que esta va a ser la tónica de toda la temporada, pero «a los jugadores nos gustaría darles más alegrías a nuestra afición».