Adrián Cruz, fuera de combate

Tino Rascado

CDLUGO

El centrocampista canterano Adrián Cruz lleva desde el lunes con vómitos debido a una gastroenteritis o unas navajas que le sentaron mal. El jugador de Moaña, que está dando un altísimo nivel con el que se ha ganado a pulso el puesto de titular, no podrá participar en el encuentro del próximo domingo contra el Éibar en el estadio de Ipurúa.

Aunque tiene previsto acudir al entrenamiento de hoy para hablar con el entrenador y con sus compañeros, no tiene esperanzas de recuperarse a tiempo para poder viajar al País Vasco. Sin embargo, espera «hacer algo para no estar toda la semana parado».

Declara que el lunes «no era persona». «Vomité tantas veces que me dejó sin fuerzas, inhabilitado totalmente y tanto el lunes como hoy [por ayer] estuve en la cama y a ver si mañana puedo hacer algo».

Se percibe su debilidad cuando responde a las preguntas de La Voz. El médico le dijo que podía ser gastroenteritis, pero a él le llamó la atención porque «no soy mucho marisco y siempre le tengo un poco de miedo y puede que fueran las navajas». El molusco lo comió el domingo en su Moaña natal y ese día lo pasó bien. Fue a partir del lunes por la tarde cuando empezó a notar los síntomas y «me pasé toda la noche del martes vomitando».

Se ríe cuando se le pregunta si la goleada recibida ante el Lugo podía haber influido en que le sentasen mal los moluscos. «No me extrañaría, pero no, no creo que fuera eso». Entiende que por muy bien que lo venía haciendo «es muy difícil que pueda jugar contra el Éibar porque sé que no voy a estar al cien por cien y con la competencia que hay es normal que no entre. De todas formas, voy a estar ahí y si pasa algo que el entrenador pueda tirar de mí».

Las conclusiones que sacó del encuentro contra el Lugo el domingo pasado no han sido muchas, aunque es un partido que «sirve para corregir errores y esperemos que aprendamos de un partido como este».

Tiene claro que a nivel individual muy pocas cosas se han hecho bien ante los lucenses y también a nivel colectivo tuvimos poca aportación. «Es un día malo y por lo tanto hay que olvidarlo. No podemos pensar en ese partido y a Éibar vamos a ver si sacamos algo positivo y a ver si seguimos en la línea en la que estábamos».

Muchos le achacan a la goleada el haber encajado los dos primeros goles en los primeros nueve minutos. «Viéndolo desde dentro eso sí que nos influyó mucho, porque te marcan el primero, que no fue un mal gol, pero llega en un rebote en la espalda a Orlando y entra y eso te desmotiva un poco».

Después llegó el descanso y la «charla del míster nos ayudó a salir con otra mentalidad y salimos bien. Si llega a entrar una de las ocasiones que tuvimos seguramente nos cantaría otro gallo», sentenció.