El Lugo jugó su primer amistoso de pretemporada en Vilalba ante el Racing Vilalbés. Ganaron los locales por la mínima, aunque merecieron un resultado más abultado. Los de José Antonio Cambión, bien plantados y muy voluntariosos, tuvieron enfrente a un Lugo, en el que Quique Setién apostó por las pruebas y contó con todos los sub 23 que están realizando la pretemporada con el primer equipo rojiblanco.
Entre tanta prueba, se intuyó un Lugo muy distinto (en planteamiento de juego) al de la temporada pasada. Llegaron destellos del que dirigiera Juan Fidalgo, en una apuesta por el toque y el fútbol combinativo.
Se pudieron ver los nuevos fichajes del conjunto visitante. Los más destacados fueron Cristóbal Juncal (por su potencia y porfundidad pegado a la cal) y Marcos Rodríguez (por su capacidad de organización); entre las promesas, resaltar el toque de Make en la medular y el buen posicionamiento y agresividad del portomarinense Javi Pérez en el lateral izquierdo.
El Vilalbés mostró una gran seriedad, e inquietó, siempre con peligro, la meta del Lugo, defendida primero por Melendo y después por Pita. La figura más destacada en los chairegos fue el ex rojiblanco Omar, que desbordó, repartió juego y creó peligro. Sin embargo, el gol de la victoria lo marcó Dani.
Al finalizar el partido, Quique Setién, el técnico cántabro del Lugo, se refirió a las pruebas diciendo: «La intención era verlos a todos y sacar conclusiones. Hay cosas, sobre todo de los más jóvenes, que me han gustado». Terminó hablando del resultado. «Es bonito ganar -reconoció-. Pero lo más importante es que los jugadores entiendan lo que quiero de ellos».