La asignatura pendiente del Celta B en las últimas jornadas de Liga es el gol. Los celestes, que cuajaron un gran inicio de curso, se han desmoronado en la clasificación después de acumular tres derrotas consecutivas por uno a cero. Sin embargo, Iago Aspas, uno de los jóvenes valores de los cachorros de la ciudad olívica, advierte que «estamos jugando bien, pero no entra la pelota. Además, pasamos apuros cuando los rivales se adelantan en el marcador, ya que suelen encerrarse atrás y nos cuesta mucho intentar la remontada».
Visitar al cuadro rojiblanco infunde respeto en filas celestes. Iago Aspas asume que «siempre es complicado jugar contra el Lugo, un conjunto con dinero y prestigio. Pero nosotros somos un buen equipo de medio campo hacia arriba y trataremos de hacerles daño con nuestro juego combinativo».
Los vigueses no se esconden antes de afrontar el derbi del domingo en el Ángel Carro. «Siempre salimos de cara a por los partidos. Nuestro objetivo es presionar arriba al contrario. Además, actuar en el estadio del Lugo siempre es un aliciente, porque se trata de una buena instalación en la que la afición apoya al equipo de casa», manifiesta el futbolista.
Dificultades
El Celta B, al igual que el conjunto lucense, ha experimentado el cambio de grupo esta temporada. Al respecto de esta circunstancia, Aspas considera que «los equipos tienen más experiencia que el año pasado, pero no tenemos que enfrentarnos al calor y los campos sintéticos de Canarias. Es cierto que escuadras como el Real Unión, la Ponferradina o la Cultural son muy fuertes, pero también lo es que esquivamos los inconvenientes de las islas. Esperamos acabar lo más arriba posible, pero no estaría mal continuar por la zona media de la tabla».