Sergio, bastión ofensivo del Lugo la pasada campaña, no ha encontrado la meta rival tras esfumarse un tercio de Liga. El técnico Valverde confía en la resurrección
21 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.¿Dónde está Sergio? El pasado domingo, fuera de la convocatoria. El de Portomarín ha pasado de ser uno de los valores al alza del Lugo a ver muchos minutos desde el banquillo. Si el año pasado fue el de su consagración, ahora pelea por renacer, por reencontrarse con la capacidad realizadora que le convirtió en imprescindible durante el último curso.
Ensalzado como un Aquiles rojiblanco, el nombre del ariete inundó la grada del Ángel Carro en el último episodio de la pasada temporada. El Fuerteventura apartó a los lucenses de la liguilla de ascenso y el de Portomarín, con un aparatoso vendaje en el muslo, fue incapaz de cambiar el sino de una dolorosa derrota. Valencia y Zaragoza se interesaron por el martillo gallego, pero él prefirió quedarse a las orillas del Miño.
Superado el mazazo, la presente temporada comenzó como se presuponía: Protagonismo para Sergio en la punta. Pero una lesión antes del enfrentamiento contra la Cultural cortó su buena estrella. El delantero ya estaba tramitando su divorcio con el gol, si bien es evidente que resulta complicado conducir la pelota a la red partiendo desde la banda.
Su exclusión de la convocatoria antes del choque del pasado domingo en Ponferrada supuso una sorpresa para los incondicionales rojiblancos. Cierto es que los minutos que Arias firmó ante el Guijuelo fueron descorazonadores. Regates en las praderas del Ángel Carro y elecciones equivocadas en el juego no impidieron el, hasta ahora, último tropiezo de los hombres de Fonsi Valverde en el presente curso. Pero el nombre de Sergio sigue levantando el optimismo en la afición.
Mejoría
Ahora, el de Portomarín ha reaccionado. Ha revivido en los entrenamientos de esta semana y su nombre recobra fuerza. Así lo atestigua Fonsi Valverde: «Lo estoy viendo mejor. Pero el hecho de no convocarlo el otro día no supone nada. A lo mejor es titular el domingo. Lo que es cierto es que sus estadísticas no están siendo buenas. Pero está trabajando e intentándolo. Su juego no es igual de eficaz que el año pasado, pero tengo confianza y tranquilidad. En los momentos de crisis, tiene que tratar de resolver el problema. No ha conseguido gol, pero, con paciencia, encontraremos su versión de la temporada anterior».
La búsqueda de la brújula continuará en marcha el domingo ante el Celta B. Pero el graderío anhela recuperar las galopadas de Sergio y el idilio del de Portomarín con el gol.