Por currículo, por calidad y por caché, Manolo Pérez llegó en verano al Racing como uno de los jugadores que debían liderar el retorno a Segunda A. El futbolista catalán, de 32 años, está curtido en proyectos exigentes, tiene experiencia, un toque de balón sutil y una buena visión de juego. Pero de momento en A Malata todavía le falta algo.
Lleva tres partidos seguidos como suplente. Su último encuentro como titular lo jugó frente al Valladolid B. Pese al triunfo, Manolo Pérez fue uno de los jugadores menos brillantes. Desperdició incluso un penalti pese a ser un especialista en las jugadas a balón parado. Después, el entrenador del Racing, Manolo Sánchez Murias, eligió siempre a otros jugadores para acompañar a Jorge Zafra como medio centro. Primero, al francés Nicolás Cami, en el partido en el estadio Reino de León ante la Cultural; y después, al canterano de 18 años Juan Martínez, en los derbis frente al Lugo y el Ciudad de Santiago.
Con Juan Martínez
El medio centro juvenil, además, se convirtió en uno de los jugadores más brillantes en los dos últimos partidos. Las bajas de Cami por lesión y Zafra por sanción abren de nuevo las puertas de la titularidad para Manolo Pérez. En principio, el futbolista catalán parece llamado a formar tándem en el medio centro junto al cedeirés Juan Martínez Rey.
«La verdad es que esperábamos mucho más de Manolo Pérez», comentan fuentes del club, que confirman que se trata de uno de los jugadores por los que más apostó en verano, aunque su contrato termina en junio.
Ante la suplencia de Manolo Pérez en León, el técnico del Racing aseguró que para él todos los futbolistas son iguales. Después de tres semanas saliendo al campo en el segundo tiempo desde el banquillo, el partido del domingo en Irún brindará al catalán una oportunidad para reivindicarse en una temporada en la que todavía no ofreció su mejor nivel. Y en un momento en el que el Racing lo necesita.