El canterano destacó ante el Lugo. «Manolo me dice que me atreva a hacer cosas», comenta con 18 años. «Si vuelvo con los juveniles, también iré contento», indica
08 oct 2008 . Actualizado a las 12:20 h.Qizá lo mejor que se pueda decir de Juan Martínez Rey (Cedeira, 1990) es que parece uno más del Racing. No es poco para un chaval de 18 años, todavía juvenil, que se abre hueco en Segunda B. Jugó en su casa hasta que hace dos años apostó por él el entrenador Stili, y le llevó al Racing juvenil. Dejó la competición local, creció y Manolo García ya le dio seis partidos de liga. «Este año me dieron muchas oportunidades y me quedé a hacer la pretemporada. Todo va muy rápido para mí», comenta el medio centro, uno de los destacados en el derbi del sábado pasado frente al Lugo. Admirador de Zidane, sabe que su fútbol depende más de la fuerza y la colocación, y que poco tiene que ver con el arte del genio francés. «Es el jugador en el que más me fijaba. Pero no tengo nada que ver con él, no me parezco en nada; sino más a Diarra», bromea el canterano, que coge el relevo de jóvenes de la comarca que habían irrumpido en los últimos años en el Racing como Pablo Rey y Álex López. Sus casos ilustran que lo difícil, además de llegar al primer equipo de Ferrol, es ganarse la continuidad en la categoría.
-¿Qué le dicen en Cedeira tras ver que ya es habitual en los partidos del Racing en la Segunda B?
-En casa me dicen que estudie, que entrene, mejore, y que a ver si puedo llegar algún día a ser futbolista. Y que, si no, que siga estudiando.
-¿Y qué le comentan los amigos?
-Los amigos son un poco más forofos. No miran tanto por los estudios y me dicen que espabile. Me dan consejos, me animan para que luche, para ver si salgo adelante.
-¿Gracias a quién le llegó esta oportunidad?
-Gracias a Stili, la verdad. Y a Manolo [Sánchez Murias] también le tengo que estar agradecido, y a [Gerardo] Molina, a todo el mundo: entrenadores, directiva, aficionados...
-¿Qué le pidió el entrenador cuando empezó la pretemporada?
-Me dijo que lo pasara bien, sin presión, porque estaba aquí para aprender, y me explicó que quizá tendría que volver con los juveniles.
-Pero pasaron los días y siguió como uno más en el equipo de Segunda B. ¿Qué espera de usted ahora?
-Más o menos lo mismo. Manolo me pide que juegue sin presión, me insiste en que tengo que jugar sin miedo a fallar. No me esperaba jugar tantos minutos en esta categoría, esa es la verdad. Así que él me recuerda que no tengo que llevar las riendas del equipo. Me dice que luche y juegue sin miedo, que esté tranquilo y me atreva a hacer cosas.
-Y se va atreviendo. No es de los medios centros que están pegados a la defensa. Ante el Lugo se incorporó bastante al ataque.
-Tampoco lo soy de mucha calidad, sino más bien de lucha, entrega y hacer lo que se pueda en el campo.
-¿Siempre jugó en la misma posición?
-Sí, siempre como medio centro, aunque quizá jugaba algo más adelantado cuando estaba con los juveniles.
-¿Qué pasará si tiene que volver a jugar con el equipo juvenil dentro de unas semanas?
-Nada. Si tengo que volver, lo haré. Yo prefiero estar aquí, claro, en Segunda División B, pero soy juvenil y nunca pensé en vivir esta situación, en Segunda B. Si vuelvo, también lo haré contento.