En medio del misterio que envuelve al Lugo, algunos jugadores que viven en estado de incertidumbre debido a los silencios de la entidad rojiblanca en materia de renovaciones muestran su buena fe a la hora de hacer planes. Tal es el caso de Sergio, que aseguró esta semana que quiere quedarse en el Ángel Carro, y Manu. Este último afirma que «mi primera opción es seguir, porque cuajamos una temporada muy buena y la gente nos trató bien. Supongo que se empezará a hablar pronto de renovaciones y fichajes».
Como viene siendo habitual cada año, el silencio rodea las decisiones. Esta situación no ha pasado desapercibida para los jugadores. «Estamos preocupados, porque ha pasado un mes y no sabemos nada. Pero creo que debemos permanecer tranquilos. La pasada temporada fue positiva y el apartado económico quedó solventado», asegura Manu. Otro que hasta la fecha no ha recibido propuesta de continuidad es el capitán Pablo Rodríguez.
Sobre la última campaña, Manu señala que «empecé jugando, después no, y también acabé con minutos. Esos son cosas del entrenador, pero yo seguí trabajando al máximo. Ojalá pueda gozar de más tiempo en el campo en el caso de que me quede en el Lugo».
Por otra parte, Carlos Mouriz, director deportivo del Lugo, aseguró ayer en Pontevedra, tras un almuerzo con Nino Mirón, que ofreció la renovación a Rubén Durán unos días antes de acabar la Liga.
Valín
Otra de las grandes incógnitas que ni Lugo ni Deportivo de La Coruña desvelan es el precio del traspaso, si es que existe algún montante económico, de Marcos Valín al filial blanquiazul. Al meta de Guntín le restaba un año de contrato en el cuadro rojiblanco.