Lugo en vísperas republicanas

Juan Cancela LUGO

CDLUGO

ARCHIVO JUAN CANCELA

La capital lucense seguía muy influenciada por el peso agrario de la provincia, mientras algunos jóvenes intentaban darle un impulso vanguardista a una sociedad cerrada

11 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

PLAZA DE LA CONSTITUCIÓN. A lo largo de la historia de la ciudad esta plaza ha tenido numerosos nombres y su fisonomía también ha sufrido cambios importantes. El Lugo de 1.930 era una ciudad de 31.000 habitantes, donde prácticamente el grueso de la población habitaba en la zona amurallada, mientras lugares como Abuín, Castelo, Paradai, Meilán y A Tolda se configuraban como pequeñas aldeas anexas a la ciudad. La situación económica se encontraba dividida entre los campesinos que alcanzaban el 65% de la población, los industriales, 14%, y el sector de servicios que suponía un 20%. Los propietarios latifundistas, descendientes de la hidalguía en muchos casos, arrendaban desde tiempo inmemorial las tierras de labor, en el llamado Régimen Foral, sistema este combatido por los llamados Agraristas. El paulatino descenso de las demandas agrícolas y ganaderas hizo que muchas rentas se tornasen insuficientes y por tanto la emigración que hizo retornar capitales de América, permitiría el acceso a la propiedad de la tierra de un porcentaje cada vez más elevado de campesinos, lo que favorecería la implantación de nuevas técnicas agrícolas y la mecanización del campo. Industria La industria en la provincia de Lugo se ceñía a la minería, principalmente en Vilaodrid y Viveiro, la pesquera y conservera, en Foz y Celeiro, mientras que otras industrias como los curtidos y herrería se desarrollaban en Monforte. La otra villa notable era Ribadeo, que paulatinamente languidecía como su importancia portuaria, por unas inadecuadas comunicaciones y por la ausencia de una línea de ferrocarril que la enlazase con localidades gallegas importantes, si exceptuamos Ferrol. Otro elemento destacado será el ferrocarril, sobre todo en la evolución económica de Monforte. Situación mundial España en su conjunto salía de la dictadura de Primo de Rivera que se prolongó desde 1.923 hasta 1.930, el llamado Directorio, al cual se le atribuía el único mérito de terminar la sangría de la guerra de África y de haber realizado una importante labor de desarrollo de obras públicas. A cambio cercenó las libertades públicas e individuales y generó una abundante corrupción como la creación de monopolios en sectores como hidrocarburos o telefonía. En el contexto internacional destacan el fascismo de Benito Mussolini en Italia y la guerra colonial de Abisinia, mientras las potencias democráticas permanecían ocupadas en superar la crisis económica de 1.929 y Alemania se encontraba sumida en la República del Weimar y se preparaba para la llegada del temible Aldolf Hitler. Por tanto Lugo era una ciudad conservadora, tenía como alcalde a don Ángel López Pérez desde el 21 de Junio de 1.927. Éste se encontraba inmerso en un programa de obras para la ciudad, entre las que se encontraban las calles Quiroga Ballesteros, Obispo Basulto Bolaño Rivadeneira y Montevideo, al objeto de mejorar las comunicaciones con el Hospital de Santa María, que se inaugura en septiembre de 1.930. También por estas fechas se instalará un grupo electrógeno en la Fábrica de la Luz. El Hospital de San José se encuentra en una fase inicial después de poner la primera piedra en 1.927, estando previsto que este acto lo realizase, junto con la inauguración del parque de Alfonso XIII, la Reina Victoria Eugenia, que junto con el rey nos visitarían por última vez en 1.927. Como funesto presagio la lluvia impediría la inauguración de las obras del hospital y las de la Casa Cuna. Progresistas Las fuerzas progresistas tenían que luchar contra una sociedad cerrada que los veía como elementos que generaban autentica alarma social, por lo que la realización de actos electorales, mítines o conferencias eran impedidas de forma inmediata. En el Teatro Principal (posteriormente el añorado Gran Teatro) conseguirían realizar un acto público conjunto, republicano-socialista con la presencia del Republicano Casares Quiroga y del Socialista Juan Tizón Herreros, una semana antes de las elecciones de 1.931, que desembocarían en la Segunda República. Para realizar este acto tuvieron que denunciar la situación de impedimento de un normal desarrollo electoral ante el Ministro de Gobernación, lo cual nos da una idea de cómo estaba la situación.