El Lalín no está para inventos

Pablo Penedo Vázquez
Pablo Penedo LALÍN / A ESTRADA

CDLUGO

MIGUEL SOUTO

Análisis | El extraño planteamiento de Acevedo desorientó a sus hombres Pese a disponer de José Luis y Manu, el técnico astur optó por debilitar el mediocampo rojinegro desplazando a su organizador, Cea, a la punta de ataque, donde acabó perdido

09 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?l C.D. Lalín completó el domingo una jornada más sin conocer la victoria, y ya van siete. Lo hizo ante un Laracha que, sobre todo en la primera parte, demostró el porqué de su destacada tercera plaza en la tabla, a sólo 2 puntos del Lugo. El juego ordenado y combinativo de los coruñeses le ganó con creces la partida al fútbol directo del conjunto rojinegro en unos 45 minutos iniciales a la postre decisivos. Aunque el Laracha probó tener una calidad individual y colectiva netamente superior a la del C.D. Lalín, lo cierto es que los hombres de José Luis Vara se encontraron con más facilidades de las previstas en el guión original del partido. Y es que en plena crisis de resultados, el técnico local, José Manuel Alonso Acevedo, presentó un novedoso y extraño planteamiento inicial que lejos de ayudar a su equipo, lo desorientó, facilitándole el trabajo a su rival. Con Luis Carlos en el centro de la defensa como apoyo de Martin, y con Marcos y Lois en los laterales, Acevedo colocó por delante de la zaga una línea de tres hombres formada por Toño, a la izquierda, Borja, a la derecha, y Suso como pivote. Pero lo más llamativo fue ver a Cea en la punta de ataque, con Cuqui y Javi como enlaces con el mediocampo. El entrenador rojinegro optó por sacrificar al organizador del equipo, repitiendo un experimento que ya probó sin el menor éxito en varias jornadas. Como en las ocasiones precedentes, Cea acabó perdido ante la defensa rival, mientras sus compañeros sufrían su ausencia en el eje central del campo. El Lalín padeció de esta manera y a un tiempo la carencia de un delantero capaz de crear peligro en el ataque, y la falta del hombre clave en el juego de contención y contragolpe que da sentido al fútbol rojinegro. Todo ello, con el agravante de ver en juego a un Cuqui que si algo dejó claro, es lo mucho que le queda todavía para adquirir la forma necesaria en la Tercera. Así las cosas, el cuadro dezano se mostró perdido en el campo, desgastándose en exceso en tareas meramente defensivas ante un Laracha que halló numerosos huecos entre las líneas locales. Y así, los de Vara llegaron con comodidad y mucho peligro a la portería de Carlos durante la primera mitad, pudiendo haber sentenciado el partido. En la segunda parte el Lalín salió con mucha más fuerza y velocidad, nivelando el juego tras un cambio de sistema, con cuatro efectivos en el mediocampo y dos puntas. No obstante, hubo que esperar a la entrada en el minuto 60 de Manu y José Luis, los dos puntas natos de la plantilla, para que el conjunto dezano ganase en control del esférico y profundidad de ataque. Eso sí, sin crear opciones reales de gol más allá de las acciones a balón parado. La «mejor opción» El preparador lalinense no comparte sin embargo este análisis. Acevedo subrayó ayer que «nos enfrentamos a un gran equipo que fue superior», y que «no nos encontró en nuestra mejor forma. Teníamos a varios jugadores tocados, y algunos en baja forma», por lo que el técnico asturiano considera que su planteamiento, con Cea en la punta de ataque, fue el más acertado. «Cea no está en su mejor momento para jugar en el mediocampo, y Manu no podía disputar los 90 minutos, por lo que decidí emplearlos y dosificarlos como lo hice. Creo que era la mejor forma de aprovechar al máximo los recursos de los que disponíamos en ese momento», comentó Acevedo, que defendió la presencia de Cuqui en el once titular destacando la necesidad de que vaya acumulando minutos. En su balance, el entrenador asturiano señala que «me quedo con la segunda parte, en la que el equipo desmotró con casta que está vivo».