Análisis | Cuarta jornada de Liga en Tercera y Regional Preferente Los de Milucho son líderes tras una victoria farragosa, el Grove despierta en el Ángel Carro con tres «bofetadas» del Lugo y Santi Padín, preocupado por el ánimo de sus futbolistas
20 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?ue el Arousa no ofreciera el domingo el fútbol de nivel con el que se promocionó en las tres primeras jornadas de Liga debe verse incluso con buenos ojos. A todo el mundo le encantaría que su equipo ganase siempre, y que además lo hiciera con un juego espectacular. Pero en el mundo real, incluso en el de los galácticos y Champions League , un equipo sólido suele ser aquel que se lleva casi siempre los tres puntos, ya sea con brillantez o sudando la gota gorda como los hombres de Milucho frente al modesto Narón. El único tanto del partido, de Fernando, llegó en el rechace de un balón que Tonete estrelló en un palo. Infortunio en el primer lanzamiento, dirán algunos. Pero lo cierto es que resultó toda una suerte que Fernando, muy espeso durante el resto del encuentro, conectase un preciso zambombazo en un duelo en el que las ocasiones de gol, las de cantar el tanto antes de hacerse realidad, brillaron por su ausencia. Y así se forjan los líderes. Entre ellos el Arousa, que vive una situación meramente «anecdótica», como ayer señalaba su entrenador, pero de las que alimentan el espíritu. Porque, como apunta Milucho, «é moi distinto o ánimo cando traballas desde a cola da táboa a cando o fas desde arriba». El único punto negro, la segunda expulsión de Toño García en lo que va de Liga. A ver si otra semana de descanso forzoso le ayuda a centrarse un poco más. En Lugo, el Grove volvió a las andadas. La alegría del 4-0 al Portonovo voló en el Ángel Carro. Allí, la plantilla meca descubrió que en la Liga el pasado, aunque sea tan reciente, no gana partidos. Los hombres de Jacinto Barreiro salieron al campo dando la sensación de no saber contra quién estaban jugando. «Non saímos o mentalizados que deberamos», reconoce el preparador. Y, claro, pasó lo que cabía esperar de un rival como el Lugo: «aproveitáronse dos nosos regalos». Al final, 3-0, resultado «xusto» para un Barreiro que, sin estar contento como es natural, entiende que «caer en Lugo entra dentro do normal». Lástima que, de paso, el Grove perdiese para esta semana a Javi Toja, expulsado en una acción en la que, a simple vista, los visitantes ni siquiera apreciaron falta. Peor le fue al Vilalonga. El resultado fue el mismo que el de su vecino Grove, 3-0 a domicilio frente al Betanzos. Pero mientras el cuadro meco dispone de 4 puntos de 12 posibles, el equipo de Santi Padín sólo dispone de 1 y ya es colista, en las antípodas del Arousa. Dos goles de Adriano (mins 23 y 32) sembraron la derrota visitante y la «preocupación» en el técnico del Vilalonga «por el estado anímico de la plantilla». Eso sí, está convencido de que todo se curará con una victoria.