Los rojiblancos remontaron dos mazazos del Narón, que se rehizo tras encajar cinco tantos y hasta rozó el empate
23 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.¡Qué más se puede pedir! Fútbol, del bueno; goles, a borbotones y emoción, hasta el minuto noventa, momento en el que Sergio sentenció el encuentro haciendo el sexto para el Lugo (6-4). No sólo hubo una decena de tantos, sino que muchos fueron de una bella factura. El Narón sorprendió con un fútbol preciosista, de toque, del que no se suele ver en el Ángel Carro, ni en los campos de Tercera, y a la media hora ya le había hecho dos a los rojiblancos. Pero el espectacular gol olímpico de Josito, el mago de Friol, dio alas a los lucenses, que en un minuto loco igualaron el partido y en ocho más le dieron la vuelta (3-2) con un golazo de falta directa de César. En la reanudación, Sergio, con un bombazo, y Josito, a puerta vacía, parecían sentenciar (5-2), pero el Narón se rehizo con dos nuevos tantos (5-4) y al final hasta pudo empatar.