El bisturí corta al Lugo

R. F. M. LUGO

CDLUGO

FÚTBOL / SEGUNDA B Los peores pronósticos se confirmaron. Jordán Hortal padece rotura de ligamentos cruzados y menisco. «En tres semanas me operan y después me quedan ocho meses», narraba con el corazón encogido el jugador rojiblanco al conocer el diagnóstico en compañía de su familia en el hospital Virgen de los Ojos Grandes. Por delante nueve meses de dura rehabilitación.

21 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Unas horas antes del pronóstico definitivo el técnico lucense afirmaba: «Confiemos en que non sexa o que todos sospeitamos». Julio Díaz se refería a la, por desgracia, tan famosa triada -rotura del ligamento cruzado, lateral y menisco-. Al final, el lateral no se ha visto afectado, pero esto no ha disminuido el tiempo de recuperación. Toda una tortura que se hace más llevadera con un gesto que honra a la directiva rojiblanca. «Le propondremos la renovación de su contrato para la próxima temporada», constató el presidente de la entidad, Eliseo Corral. Una desafortunada y fortuita jugada en el amistoso del pasado martes frente al Santa Comba ha puesto fin a la temporada de Jordán y más. El asturiano aún recuerda la fractura de tobillo y peroné que sufrió hace unas temporadas en el Sporting: «Fueron ocho meses muy duros». «Nunca choveu que non escampara», reza un popular dicho gallego. Pero en Lugo no cesa. Julio Díaz se resigna ante las adversidades: «Son circunstancias que se dan e o que nos queda é esperar que os que están agora no dique seco se recuperen felizmente». El conjunto rojiblanco soporta desde principio de temporada una plaga de lesiones de larga duración. Hasta cuatro jugadores -Murado, Vila, Menchón y Vichu- han pasado por quirófano en lo que va de campaña. Y Jordán lo hará en tres semanas. El único que se ha salvado de momento del corte del bisturí es Abraham: el defensa cántabro se operará al final de la temporada de la rodilla. El bisturí corta, pero no perdona.