El Lugo pierde a Jordán a la espera del diagnóstico final

R. F. M. LUGO

CDLUGO

ÓSCAR CELA

El jugador se dañó el ligamento de la rodilla izquierda

19 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

«Centré y se me fue la pierna -izquierda-. Sentí un chasquido; el mundo se me vino abajo. Seguro que es algo grave en la rodilla...», se quejaba Jordán Hortal, abatido por la mala fortuna. No habían transcurrido ni cinco minutos del amistoso frente al Santa Comba de Segunda Regional. El jugador del Lugo se retiraba hacia los vestuarios. La conmoción en el campo fue total: directivos y público se llevaban las manos a la cabeza ante la posible gravedad de la lesión. Y es que el partido de ayer fue un tanto accidentado: unos minutos después el portero local, Diego Neira, sufría un esguince de tobillo. A veces, la mala suerte esquiva todos los obstáculos, incluso los amistosos. Arropado con una manta, el rojiblanco esperaba en los vestuarios del campo Tras do Novo del Santa Comba entre la desesperación y la impotencia la llegada de la ambulancia que le trasladaría minutos después al hospital Virgen de los Ojos Grandes. En el centro hospitalario lugués fue sometido a las primeras pruebas esclarecedoras: no hay rotura ósea. No obstante, hoy volverá a ser explorada su rodilla izquierda para determinar el alcance de la lesión ya que la inflamación de la zona enferma impidió que ayer se le practicasen nuevas pruebas. Descartada la rotura del hueso, lo más probable es que la parte dañada sea el ligamento: una distensión supondría algo más de diez días; una rotura del lateral entre tres semanas y un mes y si se trata del ligamento cruzado, el más grave, Jordán diría prácticamente adiós a la temporada. La espera se hará larga hasta que conozca el diagnóstico final. En su mente aún permanece el recuerdo de los ocho meses de sufrimiento en el Sporting B por una rotura de tobillo y peroné.