SUSO VARELA LA ENTREVISTA María Jesús Souto Blanco, historiadora que impartió una conferencia sobre el Lugo decimonónico Dentro de ciclo de conferencias sobre la historia de Lugo en el siglo XIX, que organiza el colectivo Valle Inclán, ayer, la historiadora María Jesús Souto Blanco, explicó los aspectos sociales y económicos de la época. La conferenciante destacó la falta de desarrollo de la provincia y la ciudad durante el XIX, y puso como ejemplo la negativa de la hidalguía a que llegase el ferrocarril a las tierras lucenses.
21 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Si los lucenses somos o no herederos de nuestro pasado se pueden desprender de las palabras pronunciadas ayer por la historiadora lucense María Jesús Souto Blanco. -Durante el siglo XIX se habló mucho de caciquismo. ¿Perdura en el tiempo? -El caciquismo viene del Antiguo Régimen. En el XIX perduró y se mantuvo en buena parte del siglo XX. Y hoy en día se sigue hablando del tema. -¿Ha cambiado mucho el lucense en doscientos años? -Lugo nunca se caraterizó por la movilización de sus ciudadanos. Los lucenses en el XIX no desarrollaron alternativas que manifestasen una clara intención de mejorar los asuntos públicos al margen de las elecciones, que por cierto, estaban manipuladas. -¿Qué le faltó a la ciudadanía de ese siglo? -Alternativas en forma de prensa, foros públicos, asociaciones que no fueran sólo profesionales, o manifestaciones que sirviesen de presión política para mejorar la provincia. Los lucenses de la época estaba apegados a los intereses de la iglesia. En Lugo no había altercados, y la únicas reivindicaciones eran religiosas. Se nota en que desde Lugo partieron los mayores apoyos al Carlismo. -¿Qué solución tenían los ciudadanos? -Las clases populares y los trabajadores sólo tenían la opción de emigrar a América o resignarse. Fue una época en la que se contribuyó al retraso político, social, económico y cultural de la ciudad.