El delantero granate recuperará la titularidad ante el Marino Treinta minutos escasos en el derbi contra el Lugo han sido suficientes para que Melo recuperase su protagonismo en el Pontevedra. El delantero extremeño demostró que tiene totalmente olvidada su lesión en el tobillo derecho y formará parte del equipo titular que el domingo tratará de ratificar, frente al Marnino, su fortaleza lejos de Pasarón, donde van camino de conseguir el billete para el play-off .
14 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Raúl González dejó todavía alguna incógnita sin resolver -entre ellas la posible alineación de Pablo Vázquez en la retaguardia- en el entrenamiento de ayer en Pasarón. No obstante, lo que más le preocupa al entrenador del Pontevedra es cómo ponerle coto a la sequía goleadora del equipo y parece dispuesto a quemar las naves en el campo del Malecón con Santi Domínguez y Diego Castro incrustados en las bandas y Capi y Melo como puntas de lanza. La sesión preparatoria del miércoles se centró en afinar la puntería. En las seis últimas jornadas, posteriores al aluvión del Mareo donde le endosó un inaudito 0-3 al Sporting B en una tarde dulce de Santi Domínguez, el Pontevedra sólo ha materializado 5 goles. Tres de ellos le sirvieron para sumar los seis puntos frente al Ourense y Barakaldo en el arranque de la segunda vuelta. Pero su precaria capacidad en la finalización le arrastró a tres empates con la Ponferradina, Leonesa y Compostela, amén de la derrota contra el Lugo. Con su enfrentamiento del domingo en Luanco zanjará los duelos con los cuatro equipos que le acompañan en la lucha por la supremacía. El Marino fue el equipo que mejor fútbol exhibió esta temporada en Pasarón, donde se registró empate a dos tantos después de que los asturianos llevasen la iniciativa en el marcador. Ahora a los granates les toca devolverles la visita. A diferencia de los anteriores encuentros con el Ourense, Barakaldo, Leonesa y Compostela, Raúl González reducirá el número de efectivos en la defensa. Luismi, el tercer central que rindió a un altísimo nivel contra esos rivales, se quedará en el banquillo. El técnico quiere efectividad arriba y apostará por un sistema 4-4-2.