FÚTBOL / SEGUNDA B
05 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Llegó la Diputación y se esfumaron los problemas. El Lugo ha encontrado el respaldo necesario en el órgano provincial para paliar sus deudas y afrontar el pago de las nóminas a los jugadores, al entrenador, y al personal del club. Tras una reunión que mantuvieron directivos del club rojiblanco con el presidente de la Diputación, Francisco Cacharro, éste se comprometió a colaborar en la búsqueda de soluciones y plantear los acuerdos necesarios para resolver la grave crisis económica por la que atraviesa el Lugo. Después de un año aciago, y con la amenaza del descenso automático de categoría por el impago de los sueldos a la plantilla, el club lucense atisba el final de un túnel en el que penetraron hace dos temporadas, cuando se excedió en el gasto deportivo y la deuda acumulada desbordó las previsiones más pesimistas. Ahora, ambas partes deben actuar con rapidez. Antes de que se cumpla el plazo límite para hacer efectivos los pagos, el 30 de julio, hay que buscar y encontrar los 24 millones para abonar las nómimas y evitar así la pérdida irreversible de categoría. Reunión en Pontevedra Otra de las cuestiones que están en el aire de cara a la próxima temporada es la confección de los grupos en Segunda B. A última hora de ayer se reunieron los presidentes de los cinco clubes gallegos para tratar el tema y tomar una decisión en firme para transmitirla a la comisión de clubes. Al cierre de esta edición, los directivos aún no habían concluido la juntanza. En el plano meramente deportivo, el equipo sigue buscando jugadores, mientras algunos ya se desmarcan. El centrocampista Fafián, con el que el club entabló conversaciones, se debate entre Zamora y Alcalá, desestimando su fichaje por el Lugo.