FÚTBOL / SEGUNDA B
21 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los filiales descendidos a Tercera son una mina de jóvenes talentos dispuestos a recalar en el Lugo a bajo precio. La directiva rojiblanca ha realizado un barrido por las plantillas del Fabril y del Racing B, ambos recién descendidos de la categoría de bronce del fútbol español. Varios ex-jugadores blanquiazules admitieron los contactos mantenidos en los últimos días con la directiva lucense. El centrocampista Fafián, los defensas Vallina y Pablo del Val, así como el media punta Julio Castro, reconocieron haber recibido la llamada del club lucense interesándose por su situación. Los dos primeros estudian diversas ofertas y darán a conocer su futuro en breve, mientras que el tercero agradeció el interés del Lugo, pero «tengo apalabrado un contrato con un equipo vasco». El que parece más cerca de llegar a un acuerdo con la entidad rojiblanca es Julio Castro, un joven de 22 años que llegó al filial deportivista a mitad de la temporada pasada procedente del Imperátor. «Lo único que quiero es seguir jugando en Segunda B», dice el jugador, que no ve ningún impedimento económico para fichar por el Lugo. «Conozco la situación deportiva del club, pero no será un problema», añadió el media punta. Los tentáculos lucenses se han estirado hasta Santander, donde tocaron a otros jugadores: el medio centro Marcos Suárez, con el que las negociaciones están bastante avanzadas a falta de una oferta firme, y el delantero de 17 años Nacho, son dos de las opciones lucenses, además del defensa central Pablo Casar.