Pibe irá a Ourense con un «cuchillo entre los dientes»

TINO RASCADO PONTEVEDRA

CDLUGO

RAMÓN LEIRO

El medio del Pontevedra, convencido de puntuar en O Couto

11 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El Pontevedra carga pilas para el partido de mañana, a las seis de la tarde, contra el Ourense en O Couto. La plantilla granate está concienciada de la trascendencia del derbi, que para el centrocampista granate Pibe tiene la ventaja de que «dependemos de nosotros mismos. Si fuese al revés, como el Lugo, por ejemplo, estaríamos más preocupado. Hay que ir a Ourense con el cuchillo entre los dientes y, por lo menos, a no perder». Esa filosofía guerrera que defiende también el técnico Milucho, tiene especiales connotaciones. Se trata de la última oportunidad para que la permanencia del Pontevedra dependa de sí mismo. El porqué de esta situación límite es debido para Pibe a que «hemos perdido porque pensábamos que estábamos salvados a falta de cuatro jornadas y llega la última y aún no lo estamos». El centrocampista hispano-argentino reconoce la pérdida de agresividad del equipo tras la victoria en el campo del Pájara Playas Jandía. «En los últimos partidos de casa no tuvimos esa intensidad, quizá en una parte contra el Sporting, mientras los aguantamos. Después perdimos nuestra tónica de ser un equipo difícil», permitiendo que el Ávila se llevase también los tres puntos de Pasarón en la última jornada de Liga en el campo del barrio de O Burgo. En el encuentro contra los abulenses Pibe rindió por debajo de su nivel de juego habitual, lo que provocó su sustitución en la segunda parte. El jugador granate reconoce que ante el Ávila «no estuve acertado, y en eso pido disculpas a la gente, que en buena medida ha intentado apoyarnos. No les hemos dado un buen espectáculo y he trabajado esta semana para ponerme las pilas». De todas formas, está convencido de que al Pontevedra «no sólo le hace falta Pibe, sino cada uno de sus jugadores para sumar ese punto en O Couto». No alcanza a explicar los motivos de ese rendimiento. «No sé si es cansancio, si estaba perdido, si no me han salido las cosas. Lo que sé es que no me encontré cómodo. Ha sido penoso para mí, no quise ni ver resultados, llegué a casa un poco avergonzado de mi trabajo personal».