Los filiales, en la cuerda floja

R. FERNÁNDEZ LUGO

CDLUGO

FÚTBOL / LUGO

03 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Los filiales del Lugo padecen el mismo virus que afecta al primer equipo. Los equipos juvenil y cadete de División de Honor, así como el que milita en la Liga Gallega siguen fielmente la estela del que juega en la Segunda División B, que ha contagiado sus peores males a los hermanos pequeños. El padre es tercero por la cola con 30 puntos y a falta de seis jornadas se encuentra a cuatro de la salvación directa y a tres del puesto que da derecho a disputar la eliminatoria de promoción de descenso, que ocupa ahora el Pontevedra. Sus hijos han tomado el mal ejemplo y luchan desesperadamente por salir del atolladero. Víctor Basadre, ayudante de Julio Díaz y coordinador de las categoría inferiores confía en que, al menos, los cadetes mantengan la categoría. «Hay una diferencia entre el equipo de División de Honor Juvenil y el Cadete; los primeros han ido de más a menos y los otros de menos a más, por lo que el estado anímico será un poco distinto», afirma Basadre, que comprende y disculpa el descenso del Lugo B. «Es una categoría muy difícil y había pocos jugadores desde el principio de la temporada», añade, mientras espera que los convenios firmados con Residencia, Milagrosa y Casás ayuden a mejorar, aunque matiza que no se trata de servirse de estos clubes. «No podemos vestir un santo para desvestir a otro, ya que el acuerdo es de colaboración y no de servidumbre», concluye. La alegría: los infantiles En medio de este descalabro general se salvan los infantiles de la Liga Local, que son líderes invictos y podrían optar al ascenso para la Liga Autonómica de nueva creación.