Algunos de estos esqueletos urbanísticos fueron construidos en medio del monte o de praderas hace decenios
12 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Los de la imagen son solo algunos de los muchos ejemplos de esqueletos urbanísticos abandonados en medio de montes o prados, en la mayoría de los casos (no en todos) a bastante distancia de los núcleos habitados. Las razones son numerosas, y seguramente cada inmueble tiene la suya. Hay en Vimianzo, por ejemplo, un edificio muy llamativo que se quedó a medio construir porque falleció repentinamente (era joven) el que lo promovía. También se dan los casos de emigrantes que deciden parar, o retomar más adelante, incluso pasando años. O sin ser emigrantes, lo mismo. O quedarse sin dinero. O sin ganas. O problemas familiares, que no animan a continuar. Cada lugar tiene su historia, pero el efecto real es de feísmo en el paisaje, en el entorno. Ocurría más antes que en la actualidad, con más planeamientos, más control urbanístico, más seguridad a la hora de construir. También las sucesivas leyes del suelo de Galicia han impuesto más restricciones a la hora de levantar una casa, no ya de respeto a los suelos en los que se puede o no, sino de mera estética. El ladrillo visto, sobre el papel, ha quedado desterrado, lo mismo que los cierres de bloque, o las parcelaciones mínimas para las obras, o las distancias a equipamientos públicos.
También ha cambiado la conciencia urbanística. Hace años, todo daba casi igual. En las herencias, las parcelas más deseadas eran las que estaban al lado de la carretera, a poder ser, de la general. Daba igual que estuviese a mato o a hierba, o que corriesen fuentes a su través, o que incluso fuese zona brañenta. El caso era construir. Aún se pueden ver algunos testimonios de esos años alegres.
Carretera de Razo. La placa se quedó en el primer piso. La hierba crece alrededor. foto s. g.
Salida hacia Razo. En este inmueble, los ladrillos esperan a que les den uso. foto ana garcía
Canduas. A ladrillo visto, como tantos, la maleza ya le va ganando el espacio. foto casal
Cabovilaño. Casi idéntico al anterior, pero al menos aquí las ventanas están tapadas. foto casal
Cambre. En la bajada a la playa de Os Riás aparece este inmueble, con una gran placa al lado. foto s. g.
Bértoa. En la zona de As Airas, este inmueble reclama un cierre y un tejado. foto casal
Entrecruces. Tuvo algún uso hace años, pero lleva mucho sin vida. foto s. g. rial